CAPÍTULO
3
Gyousou regresó a
sus asuntos. Taiki caminaba de regreso al patio donde Seirai lo estaba
esperando. Seirai lo vio y se apresuró. A la vez, se dio cuenta del cambio de
actitud de Taiki.
—¿Qué pasó?
—Parece que voy a ser enviado a
Ren.
Seirai asintió a sabiendas.
—¡Ah! Me preguntaba cuándo iba a salir ese tema.
—¿Lo sabías?
—Su Alteza discutió el asunto conmigo. Se preguntó si podría ser una
carga demasiado grande para poner sobre ti en este momento. Le dije que sería
fácil para un Taiho como tú. —Él miró más de cerca a Taiki—. ¿Quieres que
alguien más vaya en tu lugar a Ren?
Taiki negó con la cabeza. Él realmente no tenía ningún problema con ir
a Ren, y no quería enviar a alguien más en su lugar.
—Pero debes tener algunas inquietudes o preocupaciones.
Taiki miró hacia sus pies.
—No, no es eso.
—Es una gran responsabilidad. Y, sin embargo, el señor Gyousou no
estará allí contigo.
Seirai había servido bajo las órdenes de Gyousou en la Guardia del Palacio,
y de vez en cuando se refería a él como un amigo.
—Ren está muy lejos. Va a tomar mucho tiempo ir allí, ¿no?
—Sí, lo hará. Viajando en un kijuu, ir allí y volver tomará un
mes como mínimo. Incluso a la máxima velocidad, no es probable que regreses
para las celebraciones de Año Nuevo.
—¿Estará bien si no voy?
—Esto es normalmente el tipo de cosas que el Taiho y el Rey harían
juntos. Razón de más, Su Alteza cree que, sería buena idea utilizarte como
embajador. Con todos los festivales pasando en este momento, él tiene más
trabajo de lo normal. Mira, lo mismo ocurre con nuestros amigos de Ren. En
cualquier otra época del año, seria inconveniente.
—Supongo que sí.
—¿O tal vez la idea de separarte del señor Gyousou te hace sentir un
poco solo?
Taiki miró a Seirai y asintió con la cabeza.
—Sí, el señor Gyousou ha estado muy envuelto en su trabajo.
De hecho, Gyousou había estado en un frenesí de actividad en los
últimos tiempos.
Había sido así desde antes del solsticio de invierno, y las cosas no
habían cambiado desde entonces. Después de que Seirai fuera nombrado tutor, ya
no asistía a las reuniones de planificación por la tarde junto a Taiki. No
había ninguna garantía de que comieran juntos tampoco. Intercambiar algunas
palabras con Gyousou ante el Consejo Privado era a menudo lo mejor que Taiki
podría esperar.
—Nunca hay tiempo para sentarse y charlar. Y encima de eso, ser
enviado a un largo viaje te parece muy desalentador.
—Sí.
Taiki sabía muy bien que Gyousou estaba ocupado, pero no pudo evitar
la sensación de aprensión, que había hecho algo para molestarlo. Cuando estaba
en su ciudad natal en Japón, parecía sin duda que era lo que le hacía a todo el
mundo a su alrededor.
En su mayor parte, Taiki era un niño que nunca estuvo a la altura de
las expectativas de la gente. Él sabía lo que todo el mundo a su alrededor
esperaba de él, pero no sabía cómo complacerlos. Hacer lo que para él era algo
bueno no parecía ser suficiente. Cuando él estaba por ahí, nada salía bien. En
su opinión, tenía la sensación de que no había cambiado mucho, incluso ahora.
—¿Quieres decir que estoy molestando? ¿Es por eso por lo que estoy
siendo enviado a Ren?
—Tonterías —se burló Seirai—. ¿Eso es lo que te tiene tan triste? Nada
podría estar más lejos de la verdad. El Taiho es indispensable.
—¿Porque soy un kirin?
—Así es.
—Pero… —empezó a decir.
Seirai se inclinó hacia delante y esperó a que continuara. Taiki
sacudió la cabeza y cerró la boca.
Seirai sonrió con tristeza.
—Por supuesto, todo esto te ha dejado un poco desamparado. Motivo más
para aprovechar la oportunidad y hacer el trabajo lo mejor que puedas. Y
sospecho firmemente que ciertos aspectos de tu vida experimentarán una mejora
definitiva a tu regreso.
—¿Mejorarán varios aspectos de mi vida?
—Eso es correcto —Seirai sonrió y levantó la mano en un gesto
exagerado—. Los detalles son secretos.
—¿Son qué? —Taiki reflexivamente agarró la manga de Seirai—. Um,
Seirai…
—No, no, no.
Cuando me miras así, no hay manera de que pueda resistir a esa mirada. Y si lo
hago, tendré una reprimenda del señor Gyousou con seguridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario