Entrada destacada

El Niño Demoníaco

  Doce Reinos El Niño Demoníaco Fuyumi Ono Título Original:  Masho no Ko Título en Inglés: The Demonic Child Publicado en Japón: 1991 Traduc...

viernes, 24 de marzo de 2023

La Orilla en Crepúsculo, el Cielo al Amanecer - Interludio Capítulo 37

 

INTERLUDIO

CAPÍTULO 37

 

 

 

La oscuridad estaba comenzando a herrumbrarse, como si se manchara por el color marrón rojizo de la sangre seca. Sanshi también fue envuelta por las sucias naranjas corroídas impurezas. Al mismo tiempo, sintió su impaciencia y frustración creciendo.

Este es mi Taiki.

Algo crecía en él como un veneno. En algún momento del tiempo, la masa acumulada comenzó a devorar su fuerza vital. Se volvía más delgada día a día. A ese ritmo seguramente moriría. Todo se perdería.

¿Deberíamos matarlos? Dijo la chirriante voz desde la herrumbrosa oscuridad.

—Detente. Por el momento, estas personas se están haciendo cargo de Taiki, son necesarios para él.

—Él es su cautivo.

—No pueden ser asesinados mientras él sea su cautivo.

—Pero el veneno aumenta.

—Lo sé —dijo Sanshi, sus manos destrozaban su pecho. Su piel pálida estaba cubierta con numerosas heridas de las cuales escurrían gotas de sangre.

Ellos morirían. Serían asesinados.

Aparte de ese destino, su impaciencia limitaba su conciencia cada vez más. Para ese momento, Sanshi había estado viendo a todos los habitantes como sus enemigos. Sus carceleros vivían con Taiki en la prisión. Ellos rodeaban la prisión. Observaban a Taiki, intentando infringirle daño en cada oportunidad.

Y si buscaban venganza, la oscuridad y la corrosión solo aumentaban, dañando su fuerza vital, y contaminando a Sanshi. Pero ahora, Sanshi no podía distinguir más entre lo que pasaba allá y lo que pasaba acá.

Todo lo que sabía era que sus enemigos estaban cerca. Quien quiera que sea, había intentado asesinar a Gyousou, robar el trono y robar la vida de Taiki también.

Eso era algo que ella no podía permitir en lo absoluto.

Mirando atrás en lo que había ocurrido, todo había surgido a partir de sutiles malentendidos de parte de Sanshi mientras tropezaba con diferencias entre acá y allá. Sanshi no podía comprender que el mundo que rodeaba a Taiki era diferente del suyo en sus propias bases.

Por cada devolución llevada en defensa de Taiki surgía un nuevo tormento, que en poco tiempo atraía una nueva hostilidad y desprecio. Las persecuciones aumentaron, al igual que sus venganzas. La intensidad de las retribuciones provocaba más retribuciones. Y así creció el círculo, autoalimentándose.

Taiki se había convertido en una amenaza para este mundo, un objeto de aversión. Sanshi no podía entender eso. La sangre teñida que fluía por su venganza, y todo su rencor, ennegrecía la sombra de Taiki, y daba más rienda suelta a Sanshi… y especialmente a… la naturaleza youma de Gouran. Y en proporción inversa disminuía sus razones y sentidos.

Un total desastre surgía frente a sus ojos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario