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El Niño Demoníaco

  Doce Reinos El Niño Demoníaco Fuyumi Ono Título Original:  Masho no Ko Título en Inglés: The Demonic Child Publicado en Japón: 1991 Traduc...

jueves, 9 de marzo de 2023

La Orilla en Crepúsculo, el Cielo al Amanecer - Capítulo 5

 

CAPÍTULO 5

 

 

 

—El nuevo rey ascendió al trono de Tai algunos años atrás. El nombre de este rey era Saku Gyousou.

La cuestión de hecho resonaba por la habitación. Estaban en un edificio llamado Sekisui-dai, una sección de la biblioteca ubicada en el interior de la parte posterior. Aunque no en la misma altura que el mundo inferior, el agobiante calor particular del verano de Gyouten se estancaba en la acogedora habitación.

Las ventanas traseras enfrentaban una pared de roca cubierta por musgos y helechos, Una delicada y blanca cascada caía por la pared a un pequeño y claro lago ensanchándose por debajo del balcón, manchado con la luz del sol saliendo a través de la vegetación. El sonido del agua se mezclaba con el canto de las aves que flotaban en una fresca brisa a través de las ventanas abiertas.

—Él sirvió bajo el monarca anterior como General del Regimiento de Izquierda en la Guardia del Palacio. Sirvió con lealtad y distinción, y fue amado y respetado por sus soldados y por el pueblo de la región, tanto que su fama se extendió a otros reinos. Casi tan pronto de que el gobierno anterior colapsara, ese general, Saku, debería de ser el siguiente rey del que tanto se rumoreaba.

—Suena como una persona excepcional —dijo Youko con admiración, y un pequeño toque de envidia en su voz.

—Verdad —acordó el Chousai Koukan, Ministro en Jefe del Rikkan[1]—. Siguiendo la desaparición del último rey, él continuó apuntalando la Corte Imperial. Todos tenían grandes expectativas en él. Tan pronto como la bandera amarilla fue izada, él viajó al Mar Amarillo[2] e hizo la peregrinación al Monte Hou. Allí fue anunciado por Taiki y accedió al trono. Se lo ha llamado un rey hyoufuu[3].

—¿Un rey hyoufuu?

—Significa el rey torbellino. Fue escogido entre los primeros peregrinos que viajaban al Monte Hou para el Shouzan.

El kirin elige al rey. O, mejor dicho, fue a través del kirin que la Misión del Cielo se expresaba. El kirin nace y crece en el Monte Hou en el centro del mundo. Cuando un kirin es lo suficientemente grande para elegir al rey, se levanta una bandera en el templo del centro del reino. Todos los que desean ser rey viajan al Mar Amarillo y se presentan en el Monte Hou. Ahí se encuentran con el kirin, quien recibe la Misión del Cielo de los Dioses. Esto fue llamado Shouzan, que significaba “el ascenso a la montaña”.

—Él fue un rey que ascendió al trono como una ráfaga repentina. Se dice que una lluvia repentina no dura hasta la mañana, y un calor que asola enfría rápidamente. Algunos otros dicen que un rey torbellino será un fuerte roble o una hoja en el viento. Una o la otra.

—Uh.

—Por otra parte, viendo que más de diez años han pasado en el ínterin, llamando al Rey de Tai un rey torbellino quizá no sería apropiado. De cualquier modo, el Taiho de Tai sería un compatriota de su Alteza.

—Ah —dijo Youko, cabeceando—. Un taika[4] como yo. El Rey de En habla demasiado.

Youko nació en Wa, la distante y mítica tierra en los confines de los mares del este donde las calles se suponía estaban pavimentadas con oro. Sin embargo, Wa no era la tierra de su actual origen. Wa estaba en Aquel Lugar, y ahora ella estaba en Este Lugar. Ese era siempre un mundo soñado por los otros, aunque los dos raramente se cruzaban.

Youko se había ido durante uno de esos inusuales cruces de mundo, y luego había vuelto. Eso es lo que le dijeron. Ella lo había entendido todo eso en su mente, pero no lo sentía en sus huesos.

Ella se había ido cuando todavía estaba en forma embrionaria. En este mundo los niños nacen en el seno del ranka -el fruto huevo- que crece en los árboles. Cuando Este Lugar y Aquel Lugar se cruzaron, el ranka que contenía a Youko fue llevado a Aquel Lugar. Ella estaba “viva”, pero ni siquiera había nacido. Su vida embrionaria había encontrado el útero de una mujer de Wa y nueve meses después había nacido.

Naturalmente, no tenía recuerdos del ranka. En lo que a ella concierne, había nacido y crecido como una niña normal. Incluso después de haber conocido la verdad de que su existencia era completamente otra -siendo traída a Este Lugar y habiéndole dicho que era la emperatriz- no era muy diferente a ser metida en el agujero del conejo en Alicia y el País de la Maravillas.

Aunque ella no podía jurarlo frente a la corte con la conciencia clara, que probablemente había nacido de esa manera. El hecho de que ella estuviera en Este Lugar era difícil de negar, por lo que tuvo que ser esa la manera en la que las cosas sucedieron.

Así fue como ella concuerda con su realidad. Ella había regresado a Este Lugar y reinado como emperatriz por dos años. Era como un mundo de fantasía para ella ahora. Y haber nacido y crecido en Japón era algo como si ella estuviera experimentando un sueño.

—Taiki, ¿qué edad tiene? —se preguntó a sí misma.

Detrás de ella, Keiki respondió:

—Creo que tenía diez cuando el Rey de Tai fue coronado. —Keiki era el kirin de Kei, quien había llevado a Youko de regreso desde Japón y puesta frente al trono.

—La coronación fue siete años antes, entonces eso lo hace de mi edad. —Sabiendo que otra persona compartía los mismos sueños que ella, Youko sintió que una extraña sensación llegaba a ella. Quizá soñaran sobre el mismo pueblo fantasma. Quizá incluso en el mismo lugar del mismo pueblo fantasma. Cuando ella había sido niña, otro niño como ella -un kirin- había estado allí también.

Qué extraordinario. Según lo que el Chousai y el Saiho estaban diciéndole, este niño de sus sueños había sido parte de su realidad.

Youko conocía al menos otros dos taika en Este Lugar: el Rey de En y el Saiho del reino al norte de Kei. Juntos habían construido una gran dinastía de quinientos años. Ellos eran taika, pero el Japón medieval del que hablaban era igualmente fantástico. Era el antiguo Japón que ella leía en los libros de historia y veía en ilusiones dibujadas en las pantallas del cine. Era toda la misma fantasía, pero su Japón no era el mismo que el Japón que la cazaba en sus sueños.

Ella ascendió al trono con la ayuda de Enki y del Rey de En. El tormentoso mar en el que la habían visto metida la había dejado en deuda. Pero Youko jamás se había sentido de la misma forma alrededor de ellos como ahora. Ella nunca sentiría que ellos hubieran surgido del mismo sueño que ella.

Pero ella y Taiki podrían haber estado juntos en un cruce peatonal o haberse cruzado en la calle.

Él era el kirin del Reino de Tai. Él había elegido al Rey de Tai, habían establecido la Corte Imperial, y Risai -la general cuyo cuerpo fue desgarrado desde la cabeza hasta los pies- había venido al Palacio Kinpa arriesgando su propia vida de parte de ellos.

—¿Algo le inquieta? —preguntó Keiki frunciendo el ceño.

Youko volvió en sí.

—Ah, no. No es nada. Me sentí un poco rara por un momento. Eso es todo —sonrió irónicamente. Una inquietud se mostró en el rostro de Koukan también—. Disculpe, Koukan. ¿Dónde estábamos?

—Taiki —dijo Koukan, mirándola. Él le echó un vistazo al manuscrito—. Un shoku lo transportó a Wa donde nació como taika. Después de eso, regresó al Monte Hou. Aunque eso fue hace diez años.

—¿Diez años atrás? ¿Él tenía diez años?

Youko sacudió la cabeza. Pero cuando un taika es llevado y se implanta en el útero de una mujer humana, una vida en el útero ya debía estar allí. Las consecuencias llegaron a ella en una especia de shock. El recipiente que se convertiría en Taiki ya existía en el útero de su madre. Se movió. Tenía un latido que sus padres podían oír. En Aquel Lugar Taiki como taika echó raíz.

Pero ¿qué pasó con la vida que estaba allí? ¿Fue expulsada por Taiki? ¿Ella también había nacido después de robar el lugar de otro? Pensando en su nacimiento en esos términos, fue abrumada por la extraña sensación de culpabilidad. Aunque tal vez fue un error pensar en la vida ahí y el taika como dos cosas distintas. Esta era una pregunta de la que no podía esperar encontrar la respuesta ahí.

Youko sacudió la cabeza nuevamente y Koukan la miró desconcertado.

—Estoy bien. Continúe.

—Al regreso de Taiki, la bandera amarilla se izó en Tai y comenzó el Shouzan. El Rey de Tai estaba francamente sentado en el trono. El registro del evento permanece en Kei. El fénix cantó en el nombre del Reino de Tai, anunciando el ascenso del rey. Según nuestros registros, el Taiho hizo una visita no formal para entregarle sus felicitaciones.

Cuando Youko dio sorprendida un vistazo sobre su hombro, sin palabras Keiki confirmó que eso era verdad.

—Entonces tenemos relaciones diplomáticas con Tai.

—Bueno, en término de relaciones diplomáticas —dijo Keiki—, yo todavía estaba en el Monte Hou al mismo tiempo que el ranka de Taiki. Y cuando el shoku se lo llevó. Cuando Taiki regresó al Monte Hou yo aproveché la oportunidad de regresar al Monte Hou y conocerlo. Esos son los lazos entre nosotros.

—Wow —dijo Youko, los extraños sentimientos volvían. Este chico de sus sueños se había encontrado con el kirin frente a ella—. Entonces, ¿es por eso por lo que esa mujer -Risai- vino a Kei? ¿Para pedirle a Keiki porque es amigo de Taiki?

Keiki inclinó su cabeza.

—Es difícil decir. Yo no me he encontrado al General Ryuu personalmente.

—¿Pero al Rey de Tai?

—Yo conocí a su Alteza. Me trató como una persona extraordinaria.

Koukan asintió la cabeza al igual que Keiki lo había hecho.

—Yo no sé si podemos determinar esas dos visitas personales del Taiho un establecimiento de relaciones exteriores. En efecto, con Kei que caía en caos poco después, el Taiho no pudo felicitar al Rey de Tai hasta su coronación. Ni siquiera los ministros mostraron alguna señal de haber concluido sus deliberaciones sobre enviar o no un oficial para expresarle nuestros deseos a su Alteza. En otras palabras, no habíamos establecido una diplomacia que nos permitiera cambiar embajadores.

Keiki aparentemente concordó con esta sume de eventos.

—En cualquier evento, el nuevo rey es coronado. Sin embargo, apenas seis meses después, llegó desde Tai un Comunicado Imperial que expresaba que el Rey de Tai había muerto.

—¿Un Comunicado Imperial? ¿Qué hay sobre el fénix? Cuando un rey fallece, ¿no anuncia el fénix el fin del reinado?

—Estás en lo correcto. El Hakuchi canta cuando un rey toma el trono y cuando lo deja. El fénix pasa entonces las noticias al mundo. Pero esta vez, el fénix no cantó. El fénix no ha anunciado aún el fin del reinado en Tai. En pocas palabras, no creo que el rey haya muerto o abdicado.

Youko descansó sus codos en sus rodillas y la barbilla en sus manos.

—He oído algo similar del Rey de En. La proclamación fue que el Rey de Tai estaba muerto, pero no concordó con eso. Si Taiki estuviera muerto, entonces el fruto del siguiente kirin brotaría en el Monte Hou. Pero no hay ninguna señal del Taika[5] en absoluto.

—Sí. Según el comunicado echo por los enviados, solo el Rey de Tai murió. No mencionaron sobre la ubicación del Taiho de Tai. Sin embargo, para este punto, los rumores concuerdan que el Taiho se evaporó sin dejar ni un rastro. Al mismo tiempo, los refugiados comenzaron a dejar Tai en manadas. Su palabra era que el Taiho había muerto, pero viendo que el fénix no ha anunciado la muerte, tengo que creer que están equivocados. Subsecuentemente los rumores de la coronación de un nuevo rey se habían dispersado. En este caso no hubo ningún enviado y el fénix no hizo sonido alguno.

—¿Qué dijeron los refugiados?

—Existen varias opiniones. Algunos dicen que un impostor ha asumido el trono. Otros, que el Taiho ha elegido al siguiente rey. Y otros, dicen que simplemente el rey se ha ido, y que el trono está vacío. Pero la vasta mayoría cree que hubo un golpe de Estado en el palacio, que el Rey de Tai fue asesinado, y que el Taiho ha caído en manos de los impíos.

Incluso en su propio reino, era difícil comunicar al exterior exactamente lo que estaba pasando en el Palacio Imperial. Todo acababa con rumores y habladurías.

Youko dejó salir un suspiro.

—No importa como lo mire, no puedo creer que el Rey de Tai y Taiki estén muertos. Risai dijo que el Rey de Tai fue sacado del Palacio Imperial. Entonces eso debió haber pasado. En pocas palabras, hay un impostor en el trono. El impostor lideró un grupo de personas y guio al Rey de Tai fuera del palacio.

—Yo concuerdo. Aunque quien pretende ser un rey que miente de haber recibido el Mandato del Cielo y entonces ocupar un trono vacante. Estrictamente hablando, no es un impostor sino un usurpador.

—Oh, sí. Porque el legítimo rey sigue vivo.

—Ese sería el caso. La General Ryuu comandaba la Guardia Provincial de Zui, que es centro de la capital de Tai. Teniendo acceso al corazón del palacio, ella pudo haber previsto tener una perspectiva mayor de lo que estaba sucediendo allí. Como puedo no ver discrepancias en su relato, encuentro difícil el hecho de que esté mintiendo.

Youko frunció el ceño a Koukan.

—¿Estás diciendo que cuestionas su veracidad?

—Deberíamos al menos tratar de verificar lo que nos dijo —dijo Koukan sin vacilación.

Youko suspiró.

—Sí, por supuesto. Dije que quería ayudar a Risai, pero en realidad no sé qué hacer. Si fuera tan solo una cuestión de impostor.

—Verdad. Ni siquiera sabemos qué les ha pasado al Rey de Tai y a Taiki.

—Preguntarle a Risai sería lo más eficiente. ¿Qué dijo el doctor?

Koukan frunció el ceño.

—Hasta ahora no tiene nada que reportar.

»Hay algo que he discutido con el Taiho. El Rey de Tai y el Taiho de Tai tienen conexiones con el Rey de En y e Taiho de En. Por otra parte, En ha recibido el mayor número de refugiados. Por lo tanto, una petición oficial se ha hecho a los ministros de Verano y Otoño en En informándoles acerca de las circunstancias que implican a la General Ryuu hasta ahora, y solicitando cualquier información adicional sobre la situación. Su respuesta no debería tardar en llegar.

Youko asintió. El escribano real entró en la biblioteca para decirle que Risai se había despertado. Youko se apresuró para llegar al conservatorio, pero al llegar, Risai se había dormido de nuevo.

El médico había sido llamado al mismo tiempo y dijo que a este punto esperaba lo mejor.

—Debido a la joya de la corona, el Hekishouju, ella pronto debería mejorar.

—Entiendo —dijo Youko asintiendo, mirando abajo, a la cara de la enferma y consumida general—. Ir a tales extremos… —Para salvar a su reino, ella ha sufrido heridas en cada centímetro de su cuerpo.

Quiero hacer todo lo posible, se dijo Youko a sí misma, pero no sabía qué podía significar. Solo que tenía que salvar a la general. Y a Tai. Y a Taiki.


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