—El nuevo rey ascendió al trono
de Tai algunos años atrás. El nombre de este rey era Saku Gyousou.
La cuestión
de hecho resonaba por la habitación. Estaban en un edificio llamado
Sekisui-dai, una sección de la biblioteca ubicada en el interior de la parte
posterior. Aunque no en la misma altura que el mundo inferior, el agobiante
calor particular del verano de Gyouten se estancaba en la acogedora habitación.
Las
ventanas traseras enfrentaban una pared de roca cubierta por musgos y helechos,
Una delicada y blanca cascada caía por la pared a un pequeño y claro lago
ensanchándose por debajo del balcón, manchado con la luz del sol saliendo a
través de la vegetación. El sonido del agua se mezclaba con el canto de las
aves que flotaban en una fresca brisa a través de las ventanas abiertas.
—Él sirvió
bajo el monarca anterior como General del Regimiento de Izquierda en la Guardia
del Palacio. Sirvió con lealtad y distinción, y fue amado y respetado por sus
soldados y por el pueblo de la región, tanto que su fama se extendió a otros
reinos. Casi tan pronto de que el gobierno anterior colapsara, ese general,
Saku, debería de ser el siguiente rey del que tanto se rumoreaba.
—Suena como
una persona excepcional —dijo Youko con admiración, y un pequeño toque de
envidia en su voz.
—Verdad
—acordó el Chousai Koukan, Ministro en Jefe del Rikkan[1]—. Siguiendo la
desaparición del último rey, él continuó apuntalando la Corte Imperial. Todos
tenían grandes expectativas en él. Tan pronto como la bandera amarilla fue
izada, él viajó al Mar Amarillo[2] e hizo la peregrinación al Monte Hou. Allí fue
anunciado por Taiki y accedió al trono. Se lo ha llamado un rey hyoufuu[3].
—¿Un rey hyoufuu?
—Significa
el rey torbellino. Fue escogido entre los primeros peregrinos que
viajaban al Monte Hou para el Shouzan.
El kirin
elige al rey. O, mejor dicho, fue a través del kirin que la Misión del
Cielo se expresaba. El kirin nace y crece en el Monte Hou en el centro
del mundo. Cuando un kirin es lo suficientemente grande para elegir al
rey, se levanta una bandera en el templo del centro del reino. Todos los que
desean ser rey viajan al Mar Amarillo y se presentan en el Monte Hou. Ahí se
encuentran con el kirin, quien recibe la Misión del Cielo de los Dioses.
Esto fue llamado Shouzan, que significaba “el ascenso a la montaña”.
—Él fue un
rey que ascendió al trono como una ráfaga repentina. Se dice que una lluvia
repentina no dura hasta la mañana, y un calor que asola enfría rápidamente.
Algunos otros dicen que un rey torbellino será un fuerte roble o una
hoja en el viento. Una o la otra.
—Uh.
—Por otra
parte, viendo que más de diez años han pasado en el ínterin, llamando al Rey de
Tai un rey torbellino quizá no sería apropiado. De cualquier modo, el
Taiho de Tai sería un compatriota de su Alteza.
—Ah —dijo
Youko, cabeceando—. Un taika[4] como yo. El Rey de En habla demasiado.
Youko nació
en Wa, la distante y mítica tierra en los confines de los mares del este donde
las calles se suponía estaban pavimentadas con oro. Sin embargo, Wa no era la
tierra de su actual origen. Wa estaba en Aquel Lugar, y ahora ella
estaba en Este Lugar. Ese era siempre un mundo soñado por los otros,
aunque los dos raramente se cruzaban.
Youko se
había ido durante uno de esos inusuales cruces de mundo, y luego había vuelto.
Eso es lo que le dijeron. Ella lo había entendido todo eso en su mente, pero no
lo sentía en sus huesos.
Ella se había
ido cuando todavía estaba en forma embrionaria. En este mundo los niños nacen
en el seno del ranka -el fruto huevo- que crece en los árboles. Cuando Este
Lugar y Aquel Lugar se cruzaron, el ranka que contenía a
Youko fue llevado a Aquel Lugar. Ella estaba “viva”, pero ni siquiera
había nacido. Su vida embrionaria había encontrado el útero de una mujer de Wa
y nueve meses después había nacido.
Naturalmente,
no tenía recuerdos del ranka. En lo que a ella concierne, había nacido y
crecido como una niña normal. Incluso después de haber conocido la verdad de
que su existencia era completamente otra -siendo traída a Este Lugar y
habiéndole dicho que era la emperatriz- no era muy diferente a ser metida en el
agujero del conejo en Alicia y el País de la Maravillas.
Aunque ella
no podía jurarlo frente a la corte con la conciencia clara, que probablemente
había nacido de esa manera. El hecho de que ella estuviera en Este Lugar
era difícil de negar, por lo que tuvo que ser esa la manera en la que las cosas
sucedieron.
Así fue
como ella concuerda con su realidad. Ella había regresado a Este Lugar y
reinado como emperatriz por dos años. Era como un mundo de fantasía para ella
ahora. Y haber nacido y crecido en Japón era algo como si ella estuviera
experimentando un sueño.
—Taiki,
¿qué edad tiene? —se preguntó a sí misma.
Detrás de
ella, Keiki respondió:
—Creo que
tenía diez cuando el Rey de Tai fue coronado. —Keiki era el kirin de
Kei, quien había llevado a Youko de regreso desde Japón y puesta frente al
trono.
—La
coronación fue siete años antes, entonces eso lo hace de mi edad. —Sabiendo que
otra persona compartía los mismos sueños que ella, Youko sintió que una extraña
sensación llegaba a ella. Quizá soñaran sobre el mismo pueblo fantasma. Quizá
incluso en el mismo lugar del mismo pueblo fantasma. Cuando ella había sido
niña, otro niño como ella -un kirin- había estado allí también.
Qué
extraordinario. Según lo que el Chousai y el Saiho estaban diciéndole, este
niño de sus sueños había sido parte de su realidad.
Youko conocía
al menos otros dos taika en Este Lugar: el Rey de En y el Saiho
del reino al norte de Kei. Juntos habían construido una gran dinastía de
quinientos años. Ellos eran taika, pero el Japón medieval del que
hablaban era igualmente fantástico. Era el antiguo Japón que ella leía en los
libros de historia y veía en ilusiones dibujadas en las pantallas del cine. Era
toda la misma fantasía, pero su Japón no era el mismo que el Japón que la
cazaba en sus sueños.
Ella
ascendió al trono con la ayuda de Enki y del Rey de En. El tormentoso mar en el
que la habían visto metida la había dejado en deuda. Pero Youko jamás se había
sentido de la misma forma alrededor de ellos como ahora. Ella nunca sentiría
que ellos hubieran surgido del mismo sueño que ella.
Pero ella y
Taiki podrían haber estado juntos en un cruce peatonal o haberse cruzado en la
calle.
Él era el kirin
del Reino de Tai. Él había elegido al Rey de Tai, habían establecido la Corte
Imperial, y Risai -la general cuyo cuerpo fue desgarrado desde la cabeza hasta
los pies- había venido al Palacio Kinpa arriesgando su propia vida de parte de
ellos.
—¿Algo le
inquieta? —preguntó Keiki frunciendo el ceño.
Youko
volvió en sí.
—Ah, no. No
es nada. Me sentí un poco rara por un momento. Eso es todo —sonrió
irónicamente. Una inquietud se mostró en el rostro de Koukan también—.
Disculpe, Koukan. ¿Dónde estábamos?
—Taiki
—dijo Koukan, mirándola. Él le echó un vistazo al manuscrito—. Un shoku
lo transportó a Wa donde nació como taika. Después de eso, regresó al
Monte Hou. Aunque eso fue hace diez años.
—¿Diez años
atrás? ¿Él tenía diez años?
Youko
sacudió la cabeza. Pero cuando un taika es llevado y se implanta en el
útero de una mujer humana, una vida en el útero ya debía estar allí. Las
consecuencias llegaron a ella en una especia de shock. El recipiente que se
convertiría en Taiki ya existía en el útero de su madre. Se movió. Tenía un
latido que sus padres podían oír. En Aquel Lugar Taiki como taika
echó raíz.
Pero ¿qué
pasó con la vida que estaba allí? ¿Fue expulsada por Taiki? ¿Ella también había
nacido después de robar el lugar de otro? Pensando en su nacimiento en esos
términos, fue abrumada por la extraña sensación de culpabilidad. Aunque tal vez
fue un error pensar en la vida ahí y el taika como dos cosas distintas.
Esta era una pregunta de la que no podía esperar encontrar la respuesta ahí.
Youko
sacudió la cabeza nuevamente y Koukan la miró desconcertado.
—Estoy
bien. Continúe.
—Al regreso
de Taiki, la bandera amarilla se izó en Tai y comenzó el Shouzan. El Rey de Tai
estaba francamente sentado en el trono. El registro del evento permanece en
Kei. El fénix cantó en el nombre del Reino de Tai, anunciando el ascenso del
rey. Según nuestros registros, el Taiho hizo una visita no formal para
entregarle sus felicitaciones.
Cuando
Youko dio sorprendida un vistazo sobre su hombro, sin palabras Keiki confirmó
que eso era verdad.
—Entonces
tenemos relaciones diplomáticas con Tai.
—Bueno, en
término de relaciones diplomáticas —dijo Keiki—, yo todavía estaba en el Monte
Hou al mismo tiempo que el ranka de Taiki. Y cuando el shoku se
lo llevó. Cuando Taiki regresó al Monte Hou yo aproveché la oportunidad de
regresar al Monte Hou y conocerlo. Esos son los lazos entre nosotros.
—Wow —dijo
Youko, los extraños sentimientos volvían. Este chico de sus sueños se había
encontrado con el kirin frente a ella—. Entonces, ¿es por eso por lo que
esa mujer -Risai- vino a Kei? ¿Para pedirle a Keiki porque es amigo de Taiki?
Keiki
inclinó su cabeza.
—Es difícil
decir. Yo no me he encontrado al General Ryuu personalmente.
—¿Pero al
Rey de Tai?
—Yo conocí
a su Alteza. Me trató como una persona extraordinaria.
Koukan
asintió la cabeza al igual que Keiki lo había hecho.
—Yo no sé
si podemos determinar esas dos visitas personales del Taiho un establecimiento
de relaciones exteriores. En efecto, con Kei que caía en caos poco después, el
Taiho no pudo felicitar al Rey de Tai hasta su coronación. Ni siquiera los
ministros mostraron alguna señal de haber concluido sus deliberaciones sobre
enviar o no un oficial para expresarle nuestros deseos a su Alteza. En otras
palabras, no habíamos establecido una diplomacia que nos permitiera cambiar
embajadores.
Keiki
aparentemente concordó con esta sume de eventos.
—En
cualquier evento, el nuevo rey es coronado. Sin embargo, apenas seis meses
después, llegó desde Tai un Comunicado Imperial que expresaba que el Rey de Tai
había muerto.
—¿Un
Comunicado Imperial? ¿Qué hay sobre el fénix? Cuando un rey fallece, ¿no
anuncia el fénix el fin del reinado?
—Estás en
lo correcto. El Hakuchi canta cuando un rey toma el trono y cuando lo deja. El
fénix pasa entonces las noticias al mundo. Pero esta vez, el fénix no cantó. El
fénix no ha anunciado aún el fin del reinado en Tai. En pocas palabras, no creo
que el rey haya muerto o abdicado.
Youko
descansó sus codos en sus rodillas y la barbilla en sus manos.
—He oído
algo similar del Rey de En. La proclamación fue que el Rey de Tai estaba
muerto, pero no concordó con eso. Si Taiki estuviera muerto, entonces el fruto
del siguiente kirin brotaría en el Monte Hou. Pero no hay ninguna señal
del Taika[5] en absoluto.
—Sí. Según
el comunicado echo por los enviados, solo el Rey de Tai murió. No mencionaron
sobre la ubicación del Taiho de Tai. Sin embargo, para este punto, los rumores
concuerdan que el Taiho se evaporó sin dejar ni un rastro. Al mismo tiempo, los
refugiados comenzaron a dejar Tai en manadas. Su palabra era que el Taiho había
muerto, pero viendo que el fénix no ha anunciado la muerte, tengo que creer que
están equivocados. Subsecuentemente los rumores de la coronación de un nuevo
rey se habían dispersado. En este caso no hubo ningún enviado y el fénix no
hizo sonido alguno.
—¿Qué
dijeron los refugiados?
—Existen
varias opiniones. Algunos dicen que un impostor ha asumido el trono. Otros, que
el Taiho ha elegido al siguiente rey. Y otros, dicen que simplemente el rey se
ha ido, y que el trono está vacío. Pero la vasta mayoría cree que hubo un golpe
de Estado en el palacio, que el Rey de Tai fue asesinado, y que el Taiho ha
caído en manos de los impíos.
Incluso en
su propio reino, era difícil comunicar al exterior exactamente lo que estaba
pasando en el Palacio Imperial. Todo acababa con rumores y habladurías.
Youko dejó
salir un suspiro.
—No importa
como lo mire, no puedo creer que el Rey de Tai y Taiki estén muertos. Risai
dijo que el Rey de Tai fue sacado del Palacio Imperial. Entonces eso debió
haber pasado. En pocas palabras, hay un impostor en el trono. El impostor
lideró un grupo de personas y guio al Rey de Tai fuera del palacio.
—Yo
concuerdo. Aunque quien pretende ser un rey que miente de haber recibido el
Mandato del Cielo y entonces ocupar un trono vacante. Estrictamente hablando,
no es un impostor sino un usurpador.
—Oh, sí.
Porque el legítimo rey sigue vivo.
—Ese sería
el caso. La General Ryuu comandaba la Guardia Provincial de Zui, que es centro
de la capital de Tai. Teniendo acceso al corazón del palacio, ella pudo haber
previsto tener una perspectiva mayor de lo que estaba sucediendo allí. Como
puedo no ver discrepancias en su relato, encuentro difícil el hecho de que esté
mintiendo.
Youko
frunció el ceño a Koukan.
—¿Estás
diciendo que cuestionas su veracidad?
—Deberíamos
al menos tratar de verificar lo que nos dijo —dijo Koukan sin vacilación.
Youko
suspiró.
—Sí, por
supuesto. Dije que quería ayudar a Risai, pero en realidad no sé qué hacer. Si
fuera tan solo una cuestión de impostor.
—Verdad. Ni
siquiera sabemos qué les ha pasado al Rey de Tai y a Taiki.
—Preguntarle
a Risai sería lo más eficiente. ¿Qué dijo el doctor?
Koukan
frunció el ceño.
—Hasta
ahora no tiene nada que reportar.
»Hay algo
que he discutido con el Taiho. El Rey de Tai y el Taiho de Tai tienen
conexiones con el Rey de En y e Taiho de En. Por otra parte, En ha recibido el
mayor número de refugiados. Por lo tanto, una petición oficial se ha hecho a
los ministros de Verano y Otoño en En informándoles acerca de las
circunstancias que implican a la General Ryuu hasta ahora, y solicitando
cualquier información adicional sobre la situación. Su respuesta no debería
tardar en llegar.
Youko
asintió. El escribano real entró en la biblioteca para decirle que Risai se
había despertado. Youko se apresuró para llegar al conservatorio, pero al
llegar, Risai se había dormido de nuevo.
El médico
había sido llamado al mismo tiempo y dijo que a este punto esperaba lo mejor.
—Debido a
la joya de la corona, el Hekishouju, ella pronto debería mejorar.
—Entiendo
—dijo Youko asintiendo, mirando abajo, a la cara de la enferma y consumida
general—. Ir a tales extremos… —Para salvar a su reino, ella ha sufrido heridas
en cada centímetro de su cuerpo.
Quiero
hacer todo lo posible, se dijo Youko a sí misma, pero no sabía qué podía
significar. Solo que tenía que salvar a la general. Y a Tai. Y a Taiki.

No hay comentarios:
Publicar un comentario