CAPÍTULO
3
La primera semana de entrenamiento
estaba cerca de terminar. Era sábado cuando los estudiantes solo tenían hasta
el mediodía, pero la mayoría se quedó con el fin de prepararse para el próximo
festival de atletismo. El salón de química estaba ocupado por los que lo
frecuentaban.
No estaba seguro de dónde, el de primer año, Nozue, había oído de
la herida de Hashigami, aunque él explicó cuidadosamente lo que había sucedido.
—Era un clavo de 12cm a excepción de la cabeza del clavo, la
totalidad de su longitud atravesó su palma. E incluso habiendo ido al hospital
para sacarlo el proceso para extraerlo fue duro.
—Uy, ¡que miedo! —exclamó el de primer año, Suigisaki.
El aire acondicionado estaba prendido en el salón de química.
Gotou, como de costumbre, se había ido a almorzar. Los estudiantes habían
sacado los vasos de precipitados ellos mismos e incluso estaban bebiendo jugo
que habían comprado en el kiosco o el café que Gotou había preparado.
Tsuiki se había tomado el día libre. Oyeron que Hashigami tampoco
había vuelto a la escuela.
—Hashigami es muy habilidoso. También
es bueno en la carpintería.
Las palabras de Nozue llamaron la atención de Hirose.
—¿De verdad?
Nozue asintió mansamente.
—Hashigami es en realidad un otaku[1].
Hirose no entendía a qué se refería.
—La habitación de Hashigami es increíble. Si hablamos de video
caseteras, tiene como cinco de ellas. Las usa para grabar animé. Tiene un gran
sistema de antena instalado que usa para grabar retransmisiones de estaciones
muy lejanas.
—¿Sí?
—Sí, y los estantes que usa para dejar videos y casetes ocupan una
pared entera. Hashigami los construyó él mismo.
Iwaki sonrió.
—Incluso los monos caen de los árboles.
Sugisaki rio fuertemente.
—Incluso Hashigami se clavó él mismo las uñas.
Hirose soltó una corta y obligada carcajada, pero no estaba
satisfecho con la explicación. Había algo que simplemente no entendía.
—Es cierto, eso escuché. ¿Tsuiki estaba actuando raro o algo así?
—preguntó Iwaki. Hirose asintió desconcertado.
—Parece que sabes bastante.
—Creo que alguien de nuestra clase estaba allí. Oí que se escapó
del lugar, que se metió en una discusión con Takasato.
—Sí… Hashigami dijo algunas cosas triviales, y luego terminó en
algo así.
—¿Cosas triviales? ¿Hashigami también estaba ahí?
—Sí.
—Oh, yo sé. Es eso de la desaparición misteriosa —dijo
Nozue entusiasmado. Hirose asintió vagamente.
—¿Qué es eso de la desaparición
misteriosa? —preguntó Sugisaki con curiosidad. Nozue procedió a contarle la
historia de la cual solo una mitad había ocurrido realmente y la otra la había
inventado él mismo.
—¿De verdad?
—Yo no creo. La mayoría de lo que dijo Nozue lo inventó él mismo
—respondió Hirose con una sonrisa cínica. Nozue hizo un puchero cuando escuchó
esto.
—Es un poco inquietante. Todo el mundo anda difundiendo este tema
muy casualmente en todas partes… pero la desaparición misteriosa parece
ser real.
—¿Eh?
Fue justo en ese momento.
—Creo que es mejor que no hablaran porque lo
encuentran interesante.
Era el segundo año de Sakata.
—¿Por qué? —preguntó Iwaki al darse vuelta.
—Alguien en mi clase dijo antes que cosas malas les sucederían si
hablan de esa forma tan casual acerca de esto.
—¿Qué entiendes por cosas malas? —el que preguntó
esto fue Hirose.
Sakata se encogió de hombros diciendo:
—No lo tengo muy en claro. A él, el que lo dijo, no parece
gustarle hablar de esto. Estaba en el mismo curso que Takasato cuando ambos
estaban en primer año, y dijo que no era bueno hablar de ello. Escuché que no
les pasaron cosas buenas a los chicos que se burlaron de Takasato…
Todos los que estaban allí estaban un poco desconcertados, pero
Hirose no pudo evitar tomarlo seriamente.
—¿Cosas buenas? ¿Quieres decir accidentes o cosas así?
—Probablemente. Se dice que nada bueno les pasa a aquellos que
molesten a Takasato. Todos los que se han burlado de él han resultado heridos.
—¡De ninguna manera! ¡Lo estás inventando! —dijo Iwaki. Sakata
solo inclinó la cabeza en señal de duda.
—Eso fue lo que oí. Pero, muchos han salido heridos por esto, y
¿no es que alguien murió en un viaje al campo esa primavera? Por supuesto, esos
también son rumores.
—¿Alguien murió?
Esa fue la primera vez que Hirose escuchó algo de ese estilo y
miró el rostro de Sakata.
—Sí, cuando estaban en el ferry, alguien se cayó al mar y se ahogó
hasta la muerte. Creo que era alguien de la clase tres. Esto habría ocurrido en
el regreso de la excursión, por lo que dejaron de hacer esos viajes de campo
por completo. Salió en los diarios. ¿No lo viste?
—Ah, no me acuerdo…
—Dijeron que el día anterior, a ese chico no le gustaba el aspecto
de Takasato, así que agarró a dos de sus amigos y los tres lo golpearon. Ese
murió y cosas malas también les pasaron a los otros dos.
Iwaki no estaba contento y habló:
—Estas inventando esto.
—No lo estoy. ¿Por qué haría eso? Acerca de los otros dos, uno fue
atropellado por un camión y se rompió la pierna. El otro tuvo un accidente
cuando manejaba una moto sin tener licencia y terminó mal herido. Fue suspendido
en la escuela y más tarde la abandonó. En cualquier caso, ninguno de los tres
está más en la escuela.
Después de que Sakata terminara, frunció los labios.
—Me parecía que alguien había muerto
cuando estaba en primer año.
Nadie dijo nada más. Hirose sabía que todos se habían sorprendido,
salvo que él no era capaz de hablar a causa de un temor que surgió en su
interior. Ahora podía entender la razón por la cual Tsuiki había estado tan
triste y todos los estudiantes habían expresado tal extraña ansiedad, se debía
a esos rumores.
El día siguiente era domingo, y para hacerlo más conveniente para
los estudiantes, la escuela abrió oficialmente las puertas. Parecía que Gotou
pasaba el día entere encerrado en el salón de química. Hirose escuchó que el
resto de los maestros estudiantes también así que fue para aprovechar la
oportunidad de estudiar el trabajo en clase. Después de pensarlo, él mismo se
puso en contacto con Gotou, y le dijo que él también estaría en la escuela a la
tarde. Por lo que salió de su casa temprano en la mañana.
Una inseguridad que no era completamente desinteresada lo estaba
molestando y le hacía sentir que tenía que averiguar la verdad. A raíz de la
nota que Nozue le escribió, fue a la casa de Hashigami a visitarlo. Una vez que
aclarara las cosas con Hashigami, sería capaz de relajarse. Sin embargo,
también sabía que, si todo había ocurrido puramente por accidente, se sentiría
un poco desanimado.
La casa de Hashigami estaba ubicada en el centro del área de la
nueva ciudad que también contenía la escuela. Había muchos parques en un
espacioso barrio residencial. Esta era una atmósfera muy reconfortante, la cual
concordaba con la imagen de una ciudad dormida. La casa de Hashigami se ubicaba
en una esquina del barrio residencial, y a primera vista uno podía decir que
este edificio albergaba a aquellos con un buen estatus económico.
Hirose tocó el timbre, pronunció su nombre y dijo que estaba
buscando a Hashigami. Rápidamente, Hashigami bajó las escaleras de caracol que
se encontraban en el hall de entrada.
—¿Eh? ¿Hirose, es usted?
—Pareces estar bien —dijo Hirose. Hashigami esbozó una sonrisa.
—Honestamente, falté a la escuela a propósito. De todas formas, el
sábado era nomás medio día, ¿no? —bromeó mientras hacía una mueca divertida y
luego señaló al segundo piso—. Subamos.
La habitación de Hashigami resultó ser tal y como la describió
Nozue. El interior estaba lleno de casetes y ese tipo de cosas. La pared, de
una longitud aproximadamente del ancho de 8 tatamis (90cm c/u), estaba
llena de estantes hasta el techo. Eran estantes tan finamente elaborados que
hasta habían sido barnizados. No lo había menciona Nozue antes, Hirose podría
haber pensado que esos estantes habían sido comprados en algún otro lugar.
—¿Hiciste esos estantes tú mismo?
Llevando una tetera eléctrica a la habitación, Hashigami rio un
poco avergonzado.
—Sí, es un poco incómodo usar cosas que fueron hechas para una
especificación regular.
—Eso es realmente grandioso.
—No —rio Hashigami medio consciente.
—¿Con manos tan hábiles cómo llegaste a lastimarte? —Cuando Hirose
preguntó esto, Hashigami le ofreció la mano vendada para que la viera.
—¿Estás hablando de esto?
—Oí que… ¿la atravesaste con un clavo? —preguntó Hirose, y la cara
de Hashigami se puso un poco rígida. Se quedó pensando un rato mientras jugaba
con el extremo de su vendaje.
—…el clavo atravesó mi mano por sí mismo.
Hirose no sabía cómo responder a eso,
así que se limitó a observar a Hashigami. Hashigami puso una mala cara, como lo
haría un niño.
—¿Señor Hirose, cree usted en los fantasmas? —esta repentina
pregunta causó que Hirose no supiera qué respondo por un momento. —Tengo que
decir que no creo en este tipo de cosas —dijo Hashigami con determinación.
—Yo igual… me inclino más a no creer en cosas como esas.
En algún lugar dentro de la mente de Hirose apareció una alarma,
porque los eventos que había visto el día anterior se habían quedado en su
mente.
—Pero sí creo que fue un fantasma el que hizo esto —dijo Hashigami
en voz baja.
—¿Por qué crees eso?
—Porque no pude ver al agresor que llevó el clavo hasta mi mano
—Hashigami dejó caer el saquito de té en la taza, luego sirvió agua caliente de
la tetera y la tapó—. Cuando estaba clavando, quería terminar de asegurar el
arco que estábamos levantando en la entrada. Yo sostenía un clavo con mi mano
izquierda y el martillo con la derecha. Pero el clavo que terminó en mi mano no
era el mismo que yo estaba sosteniendo.
Al decir esto, Hashigami sacó un clavo de su escritorio. Ese era
de doce centímetros y estaba ligeramente doblado en el centro. Pudo ver
inmediatamente que se trataba de un clavo viejo y oxidado.
—¿Así que este es el clavo?
—Sí. Me lo traje del hospital como un recuerdo.
Hirose pensó: “qué inusual
recuerdo”, aunque no lo dijo en voz alta.
—Me llevé mi martillo y los clavos de mi casa. Quiero decir, es
algo que me gusta hacer. Pero ese clavo no era mío.
—¿Por qué? —preguntó Hirose con curiosidad. Hashigami se encogió
de hombros.
—No llevé ningún clavo oxidado. ¿No dice la gente que si te cortas
con un clavo oxidado probablemente tendrás tétanos? Suena un poco tétrico, así
que tiro los clavos oxidados, sin mencionar el hecho que el clavo ya estaba
doblado como así. Algunos le devuelven la forma con el martillo y lo utilizan,
pero yo, creo que no importa cuánto lo intentes, no volverá a su estado
original.
Después de Hashigami dijera esto, lanzó el clavo al escritorio.
—Yo estaba martillando en una esquina cuando sentí que algo cortó
la palma de mi mano izquierda. Cuando levanté la mano para verla, vi al clavo
sobresalir de mi mano.
—¿Sobresalía todo el camino hasta la cabeza?
—Para nada —rio Hashigami—. Solo fue un poco de la punta. Creo que
sería mejor decir que se quedó atorado en mi mano en vez de decir que la
perforó. Sin que nadie lo apoyara, el clavo fue sesgado contra mi mano.
El tono de Hashigami estaba algo vacío, aunque a Hirose le sonó
convincente.
—Pensé que era extraño y me pregunté qué pasaba. Dejé el clavo que
había estado sosteniendo y llevé la mano más cerca de la cara para ver más de
cerca. Y repentinamente hubo un chasquido, y alguien estaba golpeando el clavo.
—¿Quién era?
—Bueno. No pude ver a nadie, pero sentí como si alguien estuviera
golpeando el clavo con un martillo o algo. El golpe continuó contra mi mano,
así que lancé mi mano al suelo para soportarlo, y luego oí otro crack.
Finalmente me di cuenta de que el clavo había sido clavado en mi mano.
Se sintió como la temperatura en la habitación disminuía
lentamente. Inconscientemente, Hirose levantó la mirada hacia el aire
acondicionado ubicado cerca del techo.
—Estaba tan asustado, ni siquiera pude gritar. Mis pensamientos se
habían detenido. Luego, hubo otro golpe repentino. No me dolió mucho, pero yo
estaba completamente aturdido. Quería separar la mano de la tierra, pero no
pude. Mientras pensaba en lo imposible que era, el clavo era golpeado de nuevo.
Como resultado, toda la longitud del clavo fue empujado a través de mi mano,
excepto por la cabeza que sobresalía un poco. Estaba asustado y grité: “¡¿Qué
demonios está pasando?!”. ¿No es gracioso?
Hashigami rio secamente.
—El chico que estaba detrás de mí me preguntó qué pasaba, y le
dije que había sido clavado. Mi mano estaba completamente pegada al suelo, por
lo que luego llegué a mi mano con la otra y suavemente la separé del suelo.
Había un hueco en el suelo donde había estado el clavo, pero la sangre no
goteó. No fue hasta entonces que empezó a doler, y me apresuré en llegar a la
enfermería.
Hashigami sirvió el té negro en una taza.
—Puede que sea amargo —murmuró. El té
que había permanecido olvidado a un lado ya estaba marrón, parecía que iba a
ser muy amargo.
—Pensé que mis valores pueden haber cambiado a causa de esto, por
eso conservo el clavo como recuerdo.
—¿Cambiaron? —preguntó Hirose con calma. Su voz sonaba seca.
—No realmente. Siento que no tiene nada que ver conmigo, aunque
estuve algo asustado ayer. Cuando trataba de dormir, seguí sintiendo como si
hubiera más clavos que apuntaban hacia mí desde todos lados. Tenía miedo de
cerrar los ojos, pensando estúpidamente que, si cerraba los ojos, los clavos
saldrían. Pero, terminé durmiéndome de cualquier manera.
Hirose simplemente asintió con la cabeza. No sabía que más
responder. Lo que Hashigami había dicho provocó innatamente algún tipo de poder
persuasivo, pero su propia mente se resistía a aceptar el hecho. Por lo que no
pudo agregar sus propios comentarios.
—Yo no creo en fantasmas, y aún no creo en ellos, pero hay algunas
dudas en el fondo de mi mente. ¿Qué fue eso exactamente? Creo que es a lo que
llaman confuso, ¿no?
Hirose aún no podía hacer nada más que asentir.
Cuando ya no pudo pensar en que decir, Hirose dejó
la casa de Hashigami y procedió a la de Tsuiki a visitarlo. Nadie sabía dónde
estaba exactamente la casa de Tsuiki, así que buscó la dirección en el archivo
de la clase y se detuvo en una casera de policía para pedir direcciones.
La casa de Tsuiki estaba en las afueras de la nueva ciudad. Esta
zona parecía estar compuesta por una desordenada mezcla de las casas
construidas recientemente y casas viejas que permanecían allí desde hace algún
tiempo. En realidad, las casas viejas no eran tan viejas, pero tenían un
aspecto completamente diferente al de las casas nuevas que las rodeaban.
Hirose tocó el timbre. La madre de Tsuiki fue a abrir la puerta.
Hirose le dijo su nombre, y ella fue escaleras arriba a buscar a su hijo. Por
un rato oyó el sonido de una conversación proveniente de arriba, luego la madre
de Tsuiki bajó.
—Lo siento, pero dice que no se siente bien —Sin embargo, su tono
no sonaba a disculpa.
—¿Se encuentra bien? —preguntó Hirose. La madre de Tsuiki arrugó
la frente.
—Disculpe, pero ¿puedo preguntarle si
usted es amigo de él? —Por su tono se podía oír claramente el no recuerdo su
nombre ni su cara.
—No, yo soy un maestro estudiante. Gotou me envió a ver la
situación. —En su interior Hirose le pedía disculpas a Gotou, luego la madre de
Tsuiki se cubrió la boca con la mano.
—Oh, ¿es así? Por favor, perdóneme.
Hirose solo pudo darle una sonrisa
superficial, mientras ella decía:
—Es porque usted se ve tan joven —ella lo guio al segundo piso—.
Por favor, suba las escaleras. No sé qué está haciendo el chico, siempre dice
que no se siente bien. El médico dijo claramente que podía ir a la escuela si
se apoyaba en el bastón, pero él insiste en tomarse el día libre. Solía ser un
chico diligente. Sigo pensado, ¿qué fue exactamente lo que pasó en la escuela?
Hirose asintió vagamente y subió las escaleras. La habitación de
la parte superior parecía ser la de Tsuiki.
—Puesto que usted es un maestro, debería decir que es un maestro,
o bien ¿cómo lo habría de saber? —ella dijo esto al abrir la puerta sin
siquiera un golpe, y luego se giró hacia Hirose—. Iré a preparar algo de té.
—Ah, no se preocupe.
Tsuiki estaba acurrucado bajo las sábanas de su cama.
—¿Cómo te sientes? —preguntó Hirose. Tsuiki asomó la cabeza fuera
de su futón de verano.
—¿Hirose es su nombre, maestro? —Tsuiki había hecho la misma
pregunta que Hashigami.
—¿Cómo se encuentra tu pierna? —preguntó con una sonrisa. Tsuiki
se levantó vestido con una campera de deporte, se sentó en el futón. Movió la
pierna como si fuera muy pesada, y Hirose vio que estaba vendada hasta el
tobillo.
—Sí, no está tan mal.
—¿De verdad? Anteayer fui a la enfermería, pero ya te habías ido.
—Sí…
—¿Cómo hiciste para cortarte el pie?
Tsuiki no respondió. Fue justo cuando su madre, quien había
entrado con un poco de té, vio su expresión en el rostro y sonrió
inquietantemente.
—Él dijo que tan solo fue un accidente, y que no diría nada más.
Desde que entró a la secundaria habla cada vez menos… mi hermano menor también
era así.
Justo
cuando su madre estaba a punto de sentarse junto a Hirose, Tsuiki dijo
cortantemente:
—Mamá, ¿por qué no vas abajo?
—Pero…
—No es que estemos hablando de cosas
importantes. Tan solo baja.
—Muy bien —ella miró a Hirose, miró a Tsuiki, y dejó la
habitación. Hirose estaba pensando en silencio, luego escuchó las pisadas de la
madre de Tsuiki bajando las escaleras. Tsuiki permaneció en una postura cerrada
y parecía estar escuchando cuidadosamente los pasos de su madre.
—Bueno, Tsuiki —dijo Hirose. Tsuiki lo miró con una expresión de molestia
en el rostro, como si fuera desanimado por algo—. ¿Tiene tu lesión algo que ver
con Takasato?
Al oír esto, Tsuiki arrugó la boca.
—Antes dijiste que nada bueno sale al involucrarse con Takasato.
He oído de todo tipo de desafortunados eventos de los que se habla. ¿Es así
como también te lesionaste?
En ese momento, parecía que Tsuiki quisiera decir algo, pero no
dijo nada después de todo.
—Acabo de salir de la casa de Hashigami.
—¿Hashigami está bien? —Tsuiki se inclinó hacia delante
repentinamente. Hirose asintió.
—Sí, no era nada tan grave.
Al oír a Hirose decir esto, Tsuiki controló su rostro y preguntó:
—¿Le pasó algo?
Hirose se dio cuenta de que simplemente no había una conversación
entre los dos.
—¿Oh? ¿Estás preocupado por él? ¿Te preocupaba que algo podría
haberle pasado?
—¿Qué le pasó?
—Un clavo —Hirose extendió su mano izquierda—. Creo que lo
atravesó. Aunque Hashigami dijo que el clavo lo hizo solo.
Tsuiki agachó la cabeza.
—Hashigami dijo que alguien a quien no pudo ver se lo había hecho
deliberadamente.
—Maestro ¿usted le cree? —Tsuiki preguntó directamente. Hirose
asintió con franqueza.
—Él no parecía estar mintiendo. A decir verdad, en parte le creo y
en parte lo dudo, pero ya que he venido a verte, me gustaría creer en este tipo
de cosas.
Tsuiki aún tenía la cabeza gacha.
Hirose pudo ver que sus manos descansaban en sus temblorosas rodillas, y lo
sabía, Tsuiki estaba asustado.
—Si Takasato está enojado, la gente muere —después de esperar un
rato, Tsuiki abrió finalmente la boca, pero lo que dijo era sorprendente—.
Cuando estaba en primaria estaba metido en un curso de estudios intensivos con
un chico que estaba en la misma escuela que Takasato, y él normalmente hablaba
de Takasato. Él decía que había un chico raro en su escuela, alguien que antes
había desaparecido misteriosamente. Dijo que, si alguien hacía enojar a
Takasato, moriría, y si alguien le desagradaba, saldría gravemente lastimado.
En ese momento, habría pensado que eso era ridículo…
—¿Estás hablando de lo que sucedió en el viaje al campo?
Tsuiki sacudió la cabeza.
—Él solo estaba bromeando, así que no le creí. Entonces trajo a
colación algo extraño que pasó en el verano del tercer grado. Decía que tenía
miedo de tomar clases de natación en la clase de gimnasia, porque había sentido
que algo lo tiró de sus piernas, lo que lo asustó. Estaba llorando cuando lo
dijo en la clase de estudios intensivos.
Hirose simplemente lo escuchó en silencio.
—Dijo que era porque había lastimado antes a Takasato. Habían
pelado durante educación física o clase de ciencias. Después de eso siempre
insistió que fue por esa razón.
—¿Qué estás diciendo…?
Tsuiki sacudió la cabeza.
—Yo no creo que él lo tuviese en claro. Dijo que algo lo había
tirado de las piernas. Él le habría dicho al maestro que no se sentí bien, así
no tenía que nadar, pero el maestro no aceptó su excusa. Me dijo que muy pronto
podía ser arrastrado al fondo y ahogarse hasta la muerte. Resultó ser que
realmente murió. Se ahogó en la pileta.
Una vez más, Hirose se quedó mudo.
—Cuando empecé segundo año, me pusieron en la misma clase que
Takasato. Al principio no tenía idea de que era Takasato. Más tarde, otros
chicos me dijeron que, si tenía algo que ver con Takasato, estaría maldito.
Escuché que, durante primer año, hubo algunos que salieron gravemente heridos y
hasta muertos. No escuché intencionalmente estos rumores, pero no me sentí
cómodo. Como resultado, durante el viaje al campo…
—Sí, ya lo había oído.
Tsuiki asintió.
—Al ver esa mirada de infelicidad que Takasato mostró anteayer,
supe que algo iba a salir mal…
Hirose instó tranquilamente a Tsuiki a que siguiera hablando.
—¿Y entonces?
—Entonces, cuando estaba trabajando, apareció una extraña mano que
agarró mi pierna.
—¿Una extraña mano?
—Era pálida y parecía de una mujer. Yo estaba usando mi rodilla
como soporte para la chapa del cartel, pero entonces alguien me agarró la
pierna. Era como si alguien usara ambas manos para agarrarla fuertemente.
Intenté patearla, pero no pude mover la pierna en absoluto, y continuó
cortando. La sierra continuó acercándose más y más a mi pierna, yo sabía que si
eso continuaba mi pierna iba a ser cortada, pero no pude moverme. Bajé la
cabeza para mirar por debajo de la chapa y vi la pálida mano de una mujer
sosteniendo mi pierna. Pero no había absolutamente nadie debajo de la chapa.
—¿No gritaste?
—No pude pronunciar ni un sonido. En todo lo que pude pensar fue
en que mi pierna iba a ser cortada, así que, ¿qué podía hacer? En mi mente
estaba tan claro el hecho de que mi pierna iba a ser cortada, pero no sabía qué
hacer. Así que al final fue un alivio para mí que solo fuera lastimada un poco.
Me dije a mí mismo: “ah, eso está mejor”, yo no había enojado a
Takasato.
Hirose sintió desde un cierto punto de vista, era este
pensamiento el que asustaba.
—Pero luego, cuando estaba en la enfermería recibiendo
tratamiento, empecé a sentirme un poco incómodo. Tenía miedo de que la cosa no
se hubiera acabado, así que volví a casa corriendo. Aunque así fue como
terminó, sin que nada más pasara… —Tsuiki no podía evitar mirar a Hirose—.
¿Maestro, cómo fue? Después de que me fui del aula, ¿estaba Takasato enojado?
Tsuiki estaba agitado. Hirose simplemente sacudió la cabeza.
—No, realmente no parecía que a Takasato le
hubiese importado tanto.
—¿Cree usted que es así? ¿Cree que ya no está enojado?
Hirose suspiró profundamente.
—Nada más le pasó a Hashigami. No creo que nada
más vaya a pasar.
Hirose, en realidad, no tenía bases para decir eso, pero Tsuiki
parecía estar muy feliz. Dejó salir un suspiro de alivio y sonrió, pero su
expresión se puso dura nuevamente.
—Maestro, eh…
Hirose entendió el significado y asintió.
—No le voy a decir a nadie acerca de
esto. Así que no te preocupes.
Después
de que Hirose dijera esto, Tsuiki liberó la intensa preocupación que había
estado cargando en su frente y suspiró profundamente.
Hirose
definitivamente no creía en la tan llamada maldición de Takasato, pero
podía sentir profundamente la avalancha de creencia entre una parte de los
estudiantes acerca de la maldición de Takasato.
La gente creía que Takasato les traería infortunios. Así que, cada
vez que algo raro ocurría, estaría inevitablemente involucrado con Takasato.
Hirose entendía cómo funcionaba esto. Lo que no entendía era, ¿se trataba de
una simple inocencia o era real?
—Hey. —Cuando abrió la puerta del salón de química Gotou lo
recibió casualmente. Aún estaba frente a su caballete—. ¿Cómo están Tsuiki y
Hashigami?
Al escuchar a Gotou preguntar eso, Hirose se quedó mudo por
asombro, aunque le siguió una sonrisa irónica.
—Así que me descubrió, ¿eh?
—Por lo menos, aún puedo entender el proceso de tus pensamientos.
Si no hubieras ido, yo lo habría hecho. ¿Cómo están los dos?
Hirose le entregó un poco de jugo que había comprado en una
máquina expendedora cercana.
—A Hashigami se lo ve bastante enérgico. En cuanto a Tsuiki, creo
que también lo está tomando bien.
—¿Así que no terminó siendo Takasato?
Mientras Hirose abría una lata, miró fijamente el rostro de Gotou.
—¿Qué quiere decir eso?
—¿No tuvo Takasato una disputa con ellos anteayer? Eso fue lo que
dijo Iwaki.
Hirose inspeccionó la expresión de Gotou. Debido a que los
estudiantes iban y venían del salón de química, Gotou se enteraba de todo lo
sucedido entre los estudiantes. No era inconcebible que supiera de la maldición
de Takasato. Sin embargo, Hirose estaba pensando que Gotou parecía creer
bastante en la maldición. Era increíble que usara ese tipo de tono al
hablar.
—¿Es Takasato la causa?
Hirose pensó en la promesa que le hizo a Tsuiki, y no pudo evitar
sentirse un poco perdido.
—No te preocupes. No voy a decirle a otros acerca de esto.
—…al menos, eso es lo que Tsuiki cree. Dice que es la maldición
de Takasato. En cuanto a Hashigami, es probable que él no sepa nada al
respecto.
Después de que Gotou se limpiara las manos, se sentó y abrió una
lata de jugo.
—Takasato es un niño problema. Desde cierto punto de vista, es un
chico extremadamente problemático. No es fundamentalmente el tipo de chico que
crea problemas por pequeñeces, pero todo a su alrededor termina siendo un
desorden. Él es el ojo del huracán.
—¿…es apropiado decirle esto a un maestro estudiante?
Gotou simplemente rio con amargura y observó su lata de jugo.
Hirose sintió fuera de lugar preguntar:
—En mi primer día, señor Gotou, usted dijo que algunas cosas eran
muy profundas. ¿Se refería a esto?
Gotou asintió.
—Sí, era eso.
—Oí que Takasato maldice a la gente, y también escuché que,
durante un viaje al campo, un alumno perdió la vida debido a esto. ¿…es esto
cierto?
Gotou arrugó la frente.
—Es cierto que un estudiante murió
durante un viaje de campo. La policía concluyó como accidente. Ese idiota bebió
alcohol durante el regreso en el ferry. Nuestros estudiantes, en su gran
mayoría, se comportan, pero entre ellos, todavía hay quienes, cuyo
comportamiento está fuera de control. Ése en particular nunca seguía las
reglas, e incluso había sido marcado en el departamento de tutoría. Ése, y
otros que también estaban marcados, estaban tomando cerveza juntos hasta estar
borrachos. Dijeron que querían tomar aire fresco, por lo que corrieron a
cubierta. Como resultado, cayó al mar. Otros pasajeros lo vieron caer. No hay
duda de que eso fue un accidente.
Después de que Gotou terminara de hablar, inclinó la cabeza hacia
arriba para tomar un trago de jugo.
—Para mí, creo que sería demasiado forzado decir si hay o no otro
significado para ese accidente.
Hirose asintió, y luego preguntó:
—¿Señor Gotou, ¿cuál es su impresión de él?
Una vez que Gotou oyó esto, dirigió su mirada hacia Hirose por un
momento. Luego, se miró las manos y en voz baja preguntó:
—¿Tienes interés en Takasato?
—Sí.
—¿Por qué?
—No lo sé —respondió Hirose honestamente. Sentía que Takasato era
un estudiante completamente diferente a los otros. Sin embargo, si era solo por
eso, probablemente no estaría interesado en esa escala, ¿no? Hirose nunca fue
bueno para calcular estas cosas. Las razones que lo habían llevado a retener
esto en su mente eral la pintura, la indescriptible que había pintado Takasato,
el rumor de la desaparición misteriosa, y el intento de Takasato de
recordar lo ocurrido en ese período de tiempo.
Gotou sonrió y luego miró al techo.
—Yo también solía estar lleno de interés por Takasato, en muchos
aspectos. Buscaba todo lo que podría tener relación con Takasato. Está en mi
naturaleza el ser curioso. —Al decir esto, Gotou sonrió cínicamente—. Muchos
muertos y heridos han aparecido alrededor de Takasato. Parece que realmente hay
muchos. Por ejemplo, cuando él estaba en primaria, en su tercer año, ya había
cuatro muertos.
—Cuatro muertos… ¿había tantos?
—Casi. Tres murieron en accidentes de tráfico, y uno de una
enfermedad. La causa para cada uno estaba bastante clara, sin absolutamente
lugar a dudas… por cierto, Hirose, ¿no hubo muertes cuando estabas en primaria?
Al preguntarle esto Gotou, Hirose se apresuró a
buscar en su memoria.
—Hubo un par. Recuerdo que uno fue un accidente de tráfico, y el
otro fue un maestro que murió por una enfermedad. Realmente no conocía a
ninguno.
Gotou asintió.
—Cierto,
y la situación de Takasato es similar. Uno estaba en el mismo año que él, pero
la mayoría no estaba familiarizada con Takasato. Si dejas que los chicos hablen
de esto, culparán a la maldición de Takasato. Puede que sea casualidad,
y puede que no lo sea. ¿Cómo podemos estar seguros?
—Tiene un buen punto.
—Es lo mismo que con la visita al campo. Uno murió y dos fueron
heridos de gravedad, pero todo pasó por accidente. No importa cómo lo veas, fue
puramente accidental. Porque, no fue hasta un mes después del viaje al campo
que algo le pasó a la tercera persona. ¿Realmente podrías conectarlo con Takasato?...
No lo sé.
Hirose asintió.
—Pero Takasato sigue siendo temido por la mayoría. Las personas
son sensibles a lo extraño, pero, por otro lado, Takasato no sufrirá el acoso,
porque la gente cree que él los va a maldecir.
Hirose asintió, y a continuación, un poco perplejo, dijo:
—He oído otros rumores respecto a Takasato…
Gotou asintió de manera directa.
—¿La desaparición misteriosa?
—¿Es verdad?
—Parece ser. Al menos, realmente tuvo que repetir un año de la
escuela. Fue durante su cuarto grado de la escuela primaria.
—Pero, acerca de la desaparición misteriosa…
—Se dice que desapareció de su jardín.
Después de que Gotou dijera esto, lanzó la lata vacía, luego le
alcanzó a Hirose, que se había sentado a un lado, un recipiente vacío. Hirose
lo aceptó en silencio, y junto al suyo, le sirvió café.
—Oí que eso pasó en el patio. Fue en febrero de su cuarto grado de
escuela primaria. Takasato estaba en el patio. La casa de su familia era un
edificio viejo, una de esas casas con un depósito en el patio. Esa casa tenía
un patio en algún lugar y Takasato estaba allí.
Gotou se sirvió bastante crema y azúcar en el café instantáneo que
Hirose le había entregado, y luego lo agitó.
—El patio estaba completamente cerrado por edificios y paredes, y
sin pasar por el interior de la casa, no había forma de salir. Para entrar a la
casa, uno tenía que pasar por el pasillo de la sala, y su madre y abuela habían
estado allí durante ese tiempo. La puerta corrediza del pasillo había sido abierta,
y podían ver claramente todo en el patio. Oí que solo desviaron la mirada por
un momento, y Takasato desapareció.
—Mmm…
—Ambas confirmaron que habría sido imposible que Takasato hubiera
pasado frente a ellas. La altura de las paredes era tan alta como la del techo,
y no había nada en el patio que pudiera usar para pararse. A un lado estaba el
depósito que no había sido abierto en un buen tiempo. Al otro lado estaba la
pared del cuarto de baño con una única ventana que solo la luz podía atravesar,
sobre la cual se había colocado enrejado para bloquear la vista. En cuanto a
las tablas bajo el edificio, no había forma de que alguien pudiera entrar allí.
En otras palabras, Takasato tenía que pasar por la sala para salir del patio.
Gotou tiró la cuchara medidora en el lavabo, y esto hizo un sonido
fuerte.
—Así es como fue cuando Takasato
desapareció del patio del que era imposible salir. Fue como si simplemente
hubiera desaparecido, y es por eso por lo que la gente dice que fue una desaparición
misteriosa.
—Pero… —antes de que Hirose pudiera decir algo, Gotou levantó la
mano casualmente.
—Según lo que dijo la policía, fue considerado un secuestro. Fue
algo así como que alguien estaba acechando tras el muro y se llevó a Takasato.
Tal vez fue porque era provechosos, o quizás sea posible que este fuera su plan
original, pero al final terminó sintiendo algo por Takasato. Sin embargo, hay
un hueco en estas dos explicaciones.
—¿Un hueco?
Gotou alzó las cejas.
—El otro lado del muro era el patio de los vecinos.
Siendo así, entonces el criminal se deslizó por el patio de los
vecinos, cruzó el muro e invadió la casa de Takasato.
Gotou continuó:
—En cualquier caso, Takasato pasó un año en algún lugar. En
realidad, para ser más precisos, fue un año y dos meses. Cuando regresó,
Takasato no tenía ningún recuerdo de esto. ¿Qué es lo que realmente ocurrió?
Absolutamente nadie lo sabe.
—¿La policía no investigó?
—Creo que sí, pero no encontraron nada. Olvidándote de quien lo
habrá hecho, incluso dónde estuvo o cómo regresó, hasta ahora nadie lo sabe.
—¿Cómo regresó? —preguntó Hirose con
curiosidad. Gotou asintió.
—Takasato regresó un año y dos meses más tarde. Escuché que ese
día fue en el que se estaba desarrollando el funeral de su abuela. Tan solo
apareció en el lugar donde se celebraba el funeral. Sin embargo, ninguna
persona lo vio regresar.
Gotou suspiró.
—La persona que descubrió a Takasato
fue alguien que había ido a presentar sus respetos y había estado en el hall de
entrada. Cuando vieron a un niño completamente desnudo atravesando la puerta,
se sorprendieron bastante, entonces se dieron cuenta inmediatamente que era
Takasato, quien había desaparecido hace un año, estaban aún más sorprendidos. La
casa de Takasato se ubica en la parte interna de la ciudad vieja. Para llegar
allí, tiene que atravesar la ciudad. Debido a que había un funeral ese día
había gente entrando y saliendo de la casa de Takasato, pero nadie vio a
Takasato atravesar la ciudad.
—Que extraño…
—Había incluso gente charlando en los campos de la ruta. Estaban
muy seguros de que ningún auto ni persona sospechosa había pasado, pero no
podían confirmar que hubieran visto a Takasato. Es decir, fue justo como cuando
desapareció, regresó repentinamente.
—Ya veo. ¿Así que esa es la tan llamada desaparición misteriosa?
—Así fue. El Takasato que regresó no solo había crecido, sino que
también había ganado un poco de peso. Su salud era extremadamente buena… tal
vez el único que sabe exactamente qué sucedió es Takasato mismo.
“No hay duda de que Takasato es de una naturaleza diferente”, pensó Hirose. Con tan solo mirar esos acontecimientos, su
naturaleza ya era diferente. Según la forma de hablar de Tsuiki, la historia de
la desaparición misteriosa de Takasato era famosa. Al oír esto, por
supuesto que era famosa. ¿Cómo reaccionó la gente alrededor de él frente a su
regreso? No todas las reacciones habrían sido puras y de corazón alegre,
¿verdad? Probablemente los vecinos lo hubieran convertido en el sujeto de
chismes, y sus compañeros probablemente lo habrían convertido en el blanco de
sus maltratos. Ninguna de estas cosas era difícil de imaginar.
Para
Takasato no fue una experiencia que mereciera celebrarse. Algunos alumnos
miraban a Takasato como un anormal, y actualmente, su pasado seguía teniendo
algún tipo de efecto en él. Takasato probablemente lo sabía. Dado esto,
entonces, ¿no sería natural que Takasato dejara el pasado atrás?
—Parece que Takasato realmente quiere recordar —dijo Hirose. Gotou
asintió.
—Más o menos. Parece que a Takasato le afecta el hecho de haber
sido abandonado por sus compañeros, de otra manera, no querría recordar.
Para Takasato, la realidad de su propia desaparición no era un
tabú. Hirose consideraba este hecho como algo realmente increíble.
—Independientemente de si es una maldición o algún tipo de rumor,
las cosas relacionadas a la desaparición aún tienen un efecto en él después de
todo, ¿no? Para ser honesto, no sé muy bien por qué Takasato es tan persistente
en tratar de recordar qué pasó.
—Cierto.
—Aunque, quizás tu puedas entenderlo —dijo Gotou.
—¿Yo?
—Hirose, si tú no puedes, entonces nadie podrá.
Hirose entendió lo que Gotou le había dado a entender, pero no
supo cómo responder.
Un hombre tira la colilla del cigarrillo. En el negro campo de la
noche, la pequeña luz roja del fuego cae y golpea el concreto, las chispas se
dispersan. El sonido de las olas hace eco en sus oídos. La media luna aparece
frente a sus ojos, por encima de las olas de planta en el mar de la noche.
Utilizó la punta de su calzado para apagar la colilla que había
caído al suelo. Metió la mano en el bolsillo de su campera de cuello alto y se
preguntó si quería fumar otro, pero al final sacó el paquete arrugado de
cigarrillos. La llama de su encendedor quemaba al encenderlo. Olió el fuerte
olor a querosén. Como intentaba evitar oler ese querosén, giró la cabeza, y un
auto estacionado debajo de la presa entró dentro de su campo de visión.
Mostró una leve sonrisa. Para un estudiante de colegio cuyos
ingresos provienen en su totalidad de trabajos de medio tiempo y vivir con los
gastos de la casa, este auto era algo extravagante. Era un coche que había sido
comprado con la promesa a sus padres de que él regresara a su ciudad natal y
trabajara en un negocio allí. En realidad, la oficina principal del trabajo del
cual él ya había aceptado una tentativa oferta durante el verano estaba ubicada
cerca de su ciudad natal, pero la actividad de verdad tomaba lugar en la
oficina de negocios en Tokio. Además, siempre había deseado trabajar en Tokio.
Sabía que este deseo estaba casi dentro de su alcance.
No tenía ningún sentimiento de culpa. Pensó que ser un niño era
todo esto, y ser un padre era eso. Todos los internos a su alrededor habían
hecho el mismo tipo de cosas. Los padres siempre intentarían mantener a los
hijos a su lado, y los hijos siempre querrían volar lejos de la casa de sus
padres. En cuanto a la situación de sus padres, ellos no se habían quedado
junto a sus propios padres solo para hacerlos felices. De ahora en adelante, él
no parecía tener algún plan para vivir con ellos. Sus padres parecían haber
planeado vivir con él, dando la bienvenida a la felicidad de la vida de
anciano, y pidiendo a sus hijos que hicieran cosas que ya no eran capaces de hacer.
¿Era eso vergonzoso?
Se echó a reír mientras desprendía cenizas del cigarrillo. Todavía
era la época donde estaba acostumbrado a manejar su coche nuevo, y no era
propicio a conducir largas distancias. Conducir el auto cerca del departamento
cuando calculaba la hora de menor tráfico se volvió un hábito.
“…si hubiera tenido una chica a su
lado, eso habría sido perfecto.”
Al pensar en esto sonrió con amargura. La compañera con la que
había salido antes del verano se había ido para estar con un mujeriego. Quizás
la razón principal era que él había sido derrotado antes de pedirles a sus
padres que le compraran un auto nuevo.
Las cenizas se apagaron y nuevamente tiró el cigarrillo. La
colilla del cigarrillo que había tirado fuera de la presa dibujaba un rastro
carmesí al caer a la playa que había abajo. Mientras la veía caer, suspiró, y
luego notó una sombra en la playa.
La playa era pequeña. Parecía estar en marea baja en ese momento,
pero la distancia de las olas contra la costa no era mucha. La figura humana se
acercaba a la orilla desde algún punto lejano. Lo creyó sospechoso, y cuando
centró la mirada, la figura parecía ser la de una joven mujer.
No pudo evitar mirar su reloj. Mostraba que eran la una de la
madrugada. Miró la playa a su alrededor. No había nadie a excepción de esa
mujer. No se veía como una pareja de enamorados que habían arreglado
encontrarse en medio de la noche.
La mujer que caminaba en la playa se detuvo cuando no estaba muy
lejos. Se giró a mirarlo, y después de esperar un momento, caminó directamente
hacia él. Él esperó con incertidumbre a que la mujer se acercara más.
Cuando ella llegó al área bajo la presa, se detuvo y lo miró. Ella
parecía estar alrededor de los veinte años, y aunque no era exactamente
atractiva, tenía una mirada que a él le gustaba.
—¿Estás solo? —le preguntó ella.
—Sí. ¿Qué es lo que hace una chica sola en un lugar como este? —le
preguntó de regreso. Ella gentilmente asintió.
—¿Puedes llevarme a la ciudad? —su voz llevaba un
tono de confianza.
—Claro —respondió.
Él dejó salir una leve sonrisa, luego miró de izquierda a derecha
un poco confundido.
—Es a la derecha —dijo. Había escalones a la derecha que bajaban a
la playa.
Él bajó y esperó en su coche. La mujer subió desde la playa rápidamente.
Después de que ella lo identificara, bajó de la presa. Ella parecía ser una
mujer muy pequeña. En lugar de decir que era una mujer, era más parecida a una
adolescente.
—¿Dónde vives? Puedo llevarte a casa —él le preguntó, pero ella
negó con preocupación. Al ver esto, no pudo evitar arrugar la frente—.
Entonces, ¿dónde quieres que te lleve? Tan solo dijiste a la ciudad, así que,
¿cómo se supone que sabré a dónde ir?
Ella bajó la cabeza un poco aturdida. Su altura solo llegaba hasta
los hombros de él. Cuando ella agachó la cabeza, su largo cabello cayó de sus
hombros, revelando su cuello el cual era tan delgado como el de una niña. Ella
parecía estar bastante calmada. Quizás solo era una estudiante de secundaria.
—¿A la nueva ciudad? —le preguntó él. Fue como si ella suspirara
de alivio cuando levantó la cabeza para asentir levemente. Él tenía algunas
sospechas, pero aún así abrió la puerta del auto.
Mientras condujo, ella no dijo ni una sola palabra. Sin importar
que fuera lo qué él le dijera, todo lo que ella hacía era asentir o negar sin
la intención de decir nada.
—¿Tu novio te dejó?
Incluso con una pregunta así de directa, ella todavía negaba
simplemente, de la misma manera que lo había estado haciendo.
—¿Qué estabas haciendo en un lugar
como ese a una hora tan tarde?
Fue
entonces que ella finalmente habló. Respondió con un tono aislado.
—Estoy buscando algo.
“Que muchacha triste”, pensó para sí
mismo mientras sentía un poco de desagrado al mismo tiempo.
—Debe haber sido un mal sentimiento caminar junto al mar en la
noche —dijo él fuerte y claro, entonces, pensó en una historia de fantasmas que
oía frecuentemente. Alguien le daba un paseo a una chica y en el medio del
viaje, la chica desaparecía… la historia del fantasma era algo así.
“No puede ser”. Se giró para verla.
Aunque la chica en el asiento del copiloto estaba en silencio con la cabeza
gacha, sin importar cómo la viera, ella no parecía un fantasma.
—¿Qué estás buscando?
Ella levantó la cabeza.
—El ki[2].
—¿Un árbol?
“¿Ella está hablando de un árbol?”.
Se giró para verla.
—Estoy buscando el ki, porque no he sido capaz de
encontrarlo, así que he estado angustiada.
—¿Ah, sí? —respondió dubitativo.
—¿No lo conoces?
Cuando le preguntó eso él sacudió la cabeza.
—¿Es ki un nombre? ¿Así que no estamos hablando de algo
como un gingko biloba[3] o un pino?
—Sí —ella asintió—. Estoy buscando a Taiki.
—Taiki… ¿es un chico? —preguntó él.
Ella sacudió la cabeza.
—Él no es una persona.
Por un instante él se quedó mirándola. En su mente, sintió que no
tenía ningún sentido, y no podía entenderlo. Sintió un escalofrío, mientras
estaba encerrado en el pequeño espacio del auto con esta chica cuyo pasado no
conocía.
—¿No conoces a Taiki?
—No… no lo conozco —al decir esto, pisó el acelerador, la aguja
del velocímetro se aceleró. Aunque aún estaba probando su auto nuevo, ahora no era
el momento para pensar en cosas así.
—¿La entrada a la nueva ciudad está
bien para ti? —era más un recordatorio que una pregunta. No quería llevar a esa
chica más lejos. La chica asintió silenciosamente. Él no dijo nada mientras
subía la colina.
Como el coche anduvo por diez minutos, era difícil ver las luces
del tráfico frente a éste. Debido a que eran horas avanzadas de la noche,
habían cambiado a todo por señales de luz. Más allá de la intersección se podía
ver sombras de la nueva ciudad. Todo a su alrededor, un escaso número de
automóviles comenzaron a pasar junto a ellos.
Él suspiró, y miró a su lado. La chica simplemente estaba sentada
con la cabeza abajo. Pensó que sus propios miedos infundados eran ridículos, y
luego trató de hablar con ella de nuevo. Su valor había aumentado un poco.
—Ahora se puede ver el barrio residencial. ¿Qué quieres hacer?
¿Quieres que solo te lleve a la entrada? ¿O quieres…?
“¿Seguir adelante?”. Antes de que
pudiera terminar, se tragó sus palabras con frialdad. La chica miró vacilante.
—Tú… —él quería hablar, pero no pudo decir nada. El auto estaba
rodeado por la oscuridad. Su imagen se reflejaba en la ventana, y miró a través
del reflejo al asiento del copiloto. La figura de la chica no estaba allí. Giró
hacia el parabrisas y vio que el asiento del copiloto estaba vacío sin siquiera
una sombra.
Un escalofrío se deslizó por la parte inferior de sus pies. El
cerró su línea de visión al frente, obligándose a no mirarla. Fue entonces que
oyó el sonido de un llanto, como el gemido del plástico derritiéndose. Por el
rabillo del ojo, captó la figura de la chica que a poco a poco se derrumbaba.
No podía soportarlo más, y se volteó al asiento del copiloto. Todo
lo que quedaba en el asiento era una burbuja del tamaño de una persona que
estaba en medio de un derretimiento gradual. Pisó el freno de emergencia. Bajo
la extraña fuerza centrífuga, la escena a su alrededor giró continuamente.
Cuando el auto se detuvo, estaba extendido perpendicularmente a la calle. Fue
bueno que no hubiera coches pasando.
Compuso su respiración y miró a un lado. Aparte de la huella de
haber sido empapado por agua, el asiento del copiloto carecía de cualquier otra
cosa.

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