PARTE
VII
CAPÍTULO
19
Shuka no podía
dormir. Acostada en la cama, oyó a Eishuku llegar a casa. No se levantó para
saludarlo y en lugar de ello fingió estar dormida. Carecía del valor para
mirarlo a los ojos y preguntarle si sabía lo que era realmente el Kasho Kada.
Estaba segura de que no lo sabía. Pero al mismo tiempo, estaría
sorprendida si no lo supiera. La utopía que había visto Sairin nada tenía que
ver con el verdadero Sai. Ni siquiera se acercaba. Si solo es punto hubiera
sido aclarado, entonces quizá no habrían confiado tan ciegamente en el Kasho
Kada. Entonces, tal vez se habría dado cuenta de cómo realmente debía ser
utilizado.
Tal vez Eishuku lo sabía y aun así le había hecho esa
recomendación a Junkou de todos modos. Tal vez había utilizado a Junkou para
cubrir sus propios pasos. Tal vez Eishuku sabía que los sueños que Shishou
estaba viendo no eran ciertos, que el curso que estaba persiguiendo podía
corregirse. Sabiendo que se dirigía hacia ese acantilado lleno de convicción,
Eishuku se había resuelto a empujarlo por él.
Pero eso no podía ser cierto. Eishuku y Shishou siempre habían sido
amigos, casi como hermanos. Si Shishou estuviera alejándose del Camino, eso
haría a Eishuku igualmente culpable del pecado. Eso es lo que ella temía. ¿No
podría haber otra explicación?
Por otro lado, no podía evitar sentir que esto explicaría el origen de
la ira de Shishou. Junkou le había dado el Kasho Kada y Shishou lo había
utilizado.
Lleno de un renovado sentido de convicción, se habría aventurado más
por su camino equivocado. Debido al Kasho Kada, Shishou había perdido su
última y mejor oportunidad.
Si hubiera conocido el verdadero propósito del Kasho Kada y
asumido que Junkou se lo había dado deliberadamente, bien podría imaginarlo
irrumpiendo en el Palacio del Norte con la espada y el Tesoro Imperial en la
mano. Había habido rumores de deslealtad por parte de Junkou. Junto con el
conocimiento del verdadero propósito del Kasho Kada, podría imaginar
fácilmente a Shishou llegando a la conclusión de que Junkou se había propuesto
engañarlo.
¿Cuándo comenzaron a circular esos rumores?
Definitivamente los había escuchado. ¿Cuándo habían comenzado? ¿Quién
los había iniciado? Alguien había estado esparciéndolos. ¿Y en caso de que
alguien lo hubiera susurrado en el oído a Shishou la verdad sobre el Kasho
Kada?
No. Esto es bastante imposible.
Eishuku era la persona que ella había elegido como su compañero de
vida, el objeto de su incondicional respeto y afecto. Que él pudiera hacer una
cosa tan horrible…
Absolutamente imposible.
Era imposible que Eishuku intentara conducir a Shishou al infierno
así. Tenía más carácter que eso. De hecho, Eishuku había elegido regresar a
Sai. Si su intención hubiera sido arrebatar el trono a Shishou, seguramente no
habría regresado a Sai donde le esperaba una condena a muerte por traición.
Seguramente no.

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