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  Doce Reinos El Niño Demoníaco Fuyumi Ono Título Original:  Masho no Ko Título en Inglés: The Demonic Child Publicado en Japón: 1991 Traduc...

lunes, 15 de mayo de 2023

Sueños de Prosperidad - Parte II Capítulo 6

 

PARTE II

CAPÍTULO 6

 

 

 

A pesar de las preocupaciones de Shuka, la mayoría de los ministros adoptaron la convicción de Shishou y dejaron sus dudas de lado. El diagnóstico de enfermedad de Sairin como el shitsudou debía ser un error. Y aunque no lo fuera, si todos ponían manos a la obra, su condición de seguro mejoraría.

Una atmósfera optimista cubrió la Corte Imperial. Pero la vitalidad que había vuelto a los asuntos gubernamentales había afectado a Shuka.

Shishou llevó la administración del reino con mayor vigor. Pero para todo ese entusiasmo, su gobierno aún era tan caótico como siempre. Las palabras y acciones de Shishou nunca se comparaban con la claridad de su fe y su visión. La confusión floreció como dientes de león. Lo que era un hecho al mediodía se contradecía a la puesta del sol, el ciclo se repitió varias veces más antes de que se terminara el día.

Desde la perspectiva de Shuka, esto era prueba de que, confundido por la enfermedad de Sairin, Shishou violentamente estaba cambiando el rumbo. Si estaba consciente o no de lo que estaba haciendo, iba de un lado al otro, justo como lo había hecho antes.

Cualquiera que le señalara eso sería severamente censurado. Y el estado de derecho era tan seguro como el caminar de un borracho. El Daishikou también discutió con Shishou. Shishou exasperado entró en cólera, sacudiendo la Corte Imperial una vez más.

Los ministros que apartaron la vista a la posibilidad de que se había apartado del Camino, se vieron obligados a considerar que, de hecho, eso es lo que había sucedido.

El Consejo Privado se hundió en una depresión colectiva. Y entonces en medio de todo esto, una madrugada Shuka fue sacudida para que se despertara.

—¿Seiki?

—Lamento molestar tu sueño, pero algo ha surgido. El Shousai está aquí.

Shuka saltó de la cama. Que el viceministro del Ministerio del Cielo visitara la mansión a esas horas…

—¿Dijo por qué?

—Algo de carácter confidencial. Parece estar muy angustiado. He estado intentando hacer que se calme. Cuanto antes mejor, si no te importa. Lo he conducido al salón.

—¿Qué pasó con Eishuku?

—Llegó a casa después de que te fueras a la cama, estaba agotado. Está durmiendo en el estudio. Le tomará unos pocos minutos vestirse, así que supongo que ahora sería un buen momento para despertarlo. Aunque supongo que eso lo pondrá de mal humor.

Shuka asintió con la cabeza. Se cambió rápidamente. Al enderezar su ropa se dio cuenta que sus manos temblaban. No podía sacar de su mente la idea de que algo malo le había sucedido a Sairin.

Salió del dormitorio, y se apresuró por el pasillo a la sala.

Lo primero que vio fue el pálido rostro del Shousai. Antes de que alguna pregunta pudiera salir de su boca, Eishuku se apresuró tras ella.

—Algo ha sucedido…

El Shousai se inclinó. Estaba temblando visiblemente.

—Se pide al Chousai que vaya de una vez al palacio anexo de la izquierda.

—La Taiho…

Obviamente había sido la misma pregunta en la mente de Eishuku.

El Shousai sacudió la cabeza.

—No es la Taiho. El Taishi. El Taishi está muerto.

Shuka se sobresaltó y miró a Eishuku. Cuando Shishou accedió al trono, registró a sus padres y hermanos en el Registro de Inmortales, otorgando títulos reales sobre ellos y ubicándolos en el Palacio Imperial.

Daishou[1], su padre, había hecho un nombre por sí mismo como un gran hombre de carácter, al igual que sus hermanos menores y su hermana, Shinshi era la más destacada entre ellos. EL hermano menor de Shishou, Junkou, lo había apoyado desde la fundación de Kouto.

Todos los miembros de su familia inmediata tenían altas posiciones en el gobierno. Shishou le dio a Daishou el título de Taishi -Señor del Sello Privado- y jefe del Sankou. Shinshi era la Taifu -ministro de la Izquierda-, su segundo al mando. Y Junkou como el Taiho -ministro de la Derecha-.

Según el precedente establecido por mucho tiempo, sus familiares recibieron señoríos en el complejo del Palacio de Oriente, incluyendo a Daishou. No había ninguna razón para que la mala fortuna callera sobre ellos. Y como estaban registrados en el Registro de Inmortales, no había razón para que cualquier enfermedad inesperada los afectara.

—Es increíble.

—Parece que… que alguien tomó su cabeza.

Shuka gritó alarmada. Eishuku avanzó hacia el hombre como un tiro.

—¡No es posible tal cosa! ¿Estás diciendo que el Taishi fue asesinado?

—S…sí —dijo el Shousai, inclinándose aún más.

Había sucedido al amanecer. En el Palacio Choumei, en el corazón del Palacio Imperial, Shinshi había ido corriendo a la estación de vigilantes nocturnos en un alto estado de angustia. Algo extraño estaba sucediendo en el Seiden.

Shinshi vivía en el Palacio Choumei con Daishou. Daishou tenía habitaciones en el Seiden, mientras Shinshi vivía en una mansión cercana. Ella dijo que se había despertado por un extraño sentimiento. Un sonido inesperado, un presentimiento. Incapaz de volverse a dormir, su atención se dirigió al Seiden donde se hospedaba Daishou. Por lo que fue a su habitación en el Palacio Choumei.

Los sirvientes que llevó consigo estaban igualmente sorprendidos por lo que encontraron allí. El mobiliario estaba patas arriba. La sangre cubría las paredes y había un charco en el piso. Y en medio del charco estaba el cuerpo prácticamente sin cabeza de Daishou.

—¿La madre de Shishou? ¿Qué pasó con ella?

—Parece estar muy conmocionada, pero está en una sola pieza.

Los criados despertaron al resto del personal y dejaron a Shinshi bajo su cuidado. Fueron a buscar a alguien del Ministerio de Verano estacionado en la torre de guardia del palacio de Oriente. Sin embargo, al abrir la puerta, descubrieron que dos de los vigilantes apostados allí estaban en el mismo estado que Daishou.

—¿Nadie sabe quién penetró el perímetro? ¿Qué pasó con los otros residentes del Palacio Oriente?

—Están todos en sus residencias. Excepto el Taiho.

—El Taiho, ¿te refieres a Junkou?

—Sí, —el Shousai asintió con la cabeza, levantando su lívido rostro—. Estamos buscándolo, pero parece haber desaparecido. Hemos interrogado a sus sirvientes en el Palacio Kaei. Dicen que salió a visitar al Taishi y nunca regresó.

Siguió un profundo silencio. El padre del rey murió y el hermano del rey al parecer estaba a la fuga… ¿qué significaba eso?

—No puedo creerlo… —Shuka se quedó boquiabierta, mirando a Eishuku.

Meneó la cabeza. No era posible. Junkou era el polo opuesto de su hermano, confiado, sencillo, y a la vez discreto. No lastimaría ni a una mosca. Por no mencionar que Daishou era su padre. El parricidio estaba fuera de cuestión.

Eishuku debió tener los mismos pensamientos y asintió,

—En cualquier caso, debemos seguir buscándolo. ¿Qué pasó con Su Alteza?

—Ya le hemos informado. Con esos acontecimientos, de momento Su Alteza pidió que solo el Rikkan fuera informado y de forma privada. Estará esperando por el Chousai en el anexo del Palacio de Izquierda junto con el Taifu y el Taisai. Le gustaría hablar con usted tan pronto como sea posible.

—Voy de una vez —respondió Eishuku.

Rápidamente se alistó y dejó el anexo del Naiden. Después de verlo partir, Shuka se sentó en el piso de la rectoría, completamente estupefacta.

¿Qué está sucediendo?

La dinastía estaba tambaleándose, los ministros estaban en un constante estado de consternación y luego sucedía esta abominación. El asesinato del padre del rey, de todas las cosas y la desaparición del hermano del rey. El Palacio de Oriente donde vivían se encontraba dentro del Palacio Imperial, el cual era fuertemente custodiado. El acceso al Rey y a los que vivían con él estaba prohibido para todos, salvo un número selecto de funcionarios del Ministerio del Cielo.

Shinshi era la madre de Eishuku, pero Eishuku no había visitado ni una vez a su madre en el Palacio de Oriente. Los guardias del Ministerio de Verano vigilaban la puerta y no le permitirían incursionar en los terrenos del Palacio. Solo en lo más profundo del Palacio Imperial los guardias estarían satisfechos con el solo hecho de proteger las puertas.

¿Por qué…?

Shuka se arrodilló en el piso frío. Acompañada por el aroma de las hierbas, una taza de té se colocó frente a ella.

—Sin duda estuviste decaída toda la noche.

—Seiki…

—Puedes sentirte así, pero no tiene ningún sentido que te desgastes físicamente. Vas a agarrar un resfriado —Seiki sonrió mientras la ayudaba a ponerse de pie y la sentaba en una silla—. Ahora, siéntate aquí y cálmate. No parece que ningún tipo de rebelión esté fraguándose ahora.

—No es una rebelión —repitió Shuka.

—¿Qué tipo de rebelión tendría como objetivo al Taishi?

—Tienes un punto ahí —dijo Shuka para sus adentros, levantando la taza de té. La porcelana suave había calentado su palma—. Sí, no puede ser una rebelión. Tal vez fue por rencor o venganza. Pero ¿por quién?

—Quién sabe. Pero básicamente hablando, aparte de la gente que vive allí, solo los funcionarios del Ministerio del Cielo, del Ministerio de Verano y los guardias tienen acceso al Palacio de Oriente.

—¿Alguno de ellos?

—Están en proceso de eliminación, pero todavía me pregunto. EL Taishi no era una persona que le diera a la gente razones para odiarlo. Por no mencionar que llevar armas al Palacio de Oriente está estrictamente prohibido. Los guardias de la puerta están armados, pero deben dejar sus espadas antes de aventurarse adentro. Ni siquiera el rey está exento. A menos que sea alguien que vive allí…

Shuka casi deja caer la taza de té, la agarró en el último segundo.

—¡Seiki… no estarás sugiriendo…!

—Pero ya hemos descartado a cualquiera de los residentes del Palacio de Oriente. Sin embargo, tenemos que seguir esta lógica hasta el final.

—S…sí, tienes razón.

—Los guardias del Palacio Choumei probablemente no fueron asesinados por un visitante al palacio. Eran los vigilantes que estaban de guardia, ves. Si descartamos los que viven en el Palacio de Oriente, entonces antes de llegar al Palacio Choumei, debes primero pasar por el Palacio de Oriente. Si los guardias del Palacio de Oriente hubieran detectado a alguien, entonces seguramente habrían advertido a los guardias del Palacio Choumei.

—Seiki, si eso es verdad, entonces eso solo puede significar que alguien en el Palacio de Oriente…

Seiki sonrió con paciencia.

—Por eso dije que hay que esperar. Si fue alguien de afuera del Palacio de Oriente, habría tenido que pasar por las puertas de ese palacio. Hay guardias apostados allí, así que no podría haber pasado tan inadvertido. Estaba amaneciendo, para empezar, y los guardias no solo cruzarían palabras con alguien y le abrirían las puertas. Esto parece apuntar a un ocupante en el Palacio de Oriente. Sin embargo, hay un sinnúmero de señoríos en el complejo del Palacio y hay paredes entre ellos, y vigilantes en las puertas. Las puertas están aseguradas por la noche cuando los vigilantes entran en funciones. ¿No tendría alguien en el Palacio del Este que deseara visitar a alguien en el Palacio Choumei salir primero de las puertas de su residencia?

—Ese sería el caso.

—¿Cómo podrá ese loco impedir que los guardias de su propia residencia hablaran?

—Bueno, lo mismo sucedería con los guardias del Palacio Choumei…

—Me temo que solo empeoraría la situación. Es cierto, si les impidiera hablar, pero matar a sus propios guardias sería muy obvio. Incluso para su coartada.

Shuka asintió de acuerdo.

—Entonces, ¿quién? ¿Si no fue alguien dentro del Palacio de Oriente y no fue alguien de fuera del Palacio de Oriente…?

—Pensemos esto de manera lógica, la mayor sospecha recae en el señor Junkou, especialmente ya que no está para defenderse. Pero no lo creo —Seiki había inclinado su cabeza hacia un lado, con una extraña expresión en su rostro.

—¡Qué!

—¡Oh, nada! Solo que me sorprendió de repente un pensamiento. Estoy seguro de que nada tiene que ver con esto.

—¿Qué es lo que no tiene nada que ver con esto?

Seiki vaciló.

—Nada, en serio —insistió. Pero de repente, ya no estaba tan seguro—. Bueno, se me ocurrió que podría haber otra puerta.

—¿Otra puerta?

—Sí, una puerta dentro del Palacio de Oriente.

Los ojos de Shuka se ensancharon con sorpresa. Sí, definitivamente la había. Una puerta que conducía desde el Koukyuu al Palacio de Oriente. Permitiría a una persona entrar en el Palacio del Este sin pasar por las puertas del palacio.

—Shishou…

Solo Shishou tenía acceso a ella. Shishou había estado durmiendo esa noche en la residencia imperial en el Seishin. El Koukyuu -el palacio en la parte posterior- estaba inmediatamente detrás del Seishin, y estaba ese pasadizo al Palacio de Oriente.

El Koukyuu no estaba en uso y había sido cerrado y bloqueado, al igual que las puertas que conducían a él. No había guardias apostados allí. En definitiva, alguien en el Seishin podría hacer su camino sin ser detectado en el Palacio de Oriente simplemente quitando una cerradura y un tornillo.

—No, no, no es momento para abrigar tales pensamientos tan viles. No cuando todo está todavía en el aire.

—Pero…

Un pensamiento pasó por su mente. Enfurecido por las protestas del Daishikou, Shishou lo había reprendido y luego lo había despedido. Últimamente Shishou, a pesar de su comportamiento enérgico, claramente lo había perdido. Si Daishou había encontrado fallas en Shishou, y al final habían llegado a los golpes…

—No, no. ¿No estaba en el Palacio de Oriente y el Koukyuu separados por paredes? Un kijuu no puede ser montado dentro del Palacio Imperial, pero solo es por costumbre y protocolo, no porque los kijuu sean incapaces de ello. Eso significa que alguien volando en un kijuu podrías saltar ese obstáculo fácilmente. Es posible acercarse al Palacio Imperial sobre el Mar de Nubes y hacer su camino al Palacio de Oriente.

»Incluso un espía extranjero podría hacer algo como eso. Las paredes y las puertas son más bien medidas y formas de preservar la privacidad de las personas, no garantizan en ninguna medida que no puedan ser traspasadas.

—Sí, eso es cierto —dijo Seiki con un asentimiento empático. Entonces, su cara se puso gris—. En cualquier caso, la Taiho Sairin también me preocupa. No queremos que algo como esto haga que su condición empeore.

 

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