CAPÍTULO
2
El ave continuó
con la voz de Youko:
Estoy haciéndolo bien. Lo mejor que
puedo, supongo. No puedo dejar de sentir un poco de timidez sentada aquí
hablando con un pájaro. Es como hablar conmigo misma. Aunque supongo que soy la
única aquí que se siente de esa manera. Bueno, umm… —Ella hizo una pausa por un momento antes de
continuar—. Me estoy acostumbrando a la vida en el Palacio Kinpa. He
conseguido llegar del Seishin al Gaiden sin pedir indicaciones. Me estoy
acostumbrando a la disposición de la tierra, como si el lugar me perteneciera.
Tomé tu consejo, y mis exploraciones parece, que han salido bien. Se convirtió
en una gran expedición de dos días. Keiki me dibujó un mapa, pero aún me pierdo
a menudo.
El Palacio Imperial es tan grande que dos días apenas son suficiente
tiempo para asimilarlo todo. ¡Solo en el Seishin hay treinta y dos edificios!
Además de eso, están esos pequeños puentes por todo el lugar y si los
atraviesas, llegas a otro lugar llamado Koukyuu, -¡me hace reír!-. No he
explorado el Koukyuu todavía. El Koukyuu y el Palacio de Oriente. Y las
oficinas administrativas. Quiero decir, ¡echarle un vistazo a los lugares con
los que personalmente estoy conectada me tomará más de dos días! ¿Qué se supone
que haga con todos estos edificios?
Solo estando ahí sin hacer nada parece un terrible desperdicio. He
estado pensando que tal vez pueda alquilar las habitaciones para ganar un
pequeño ingreso extra para el Tesoro Imperial. O quizá utilizarlos como
viviendas para los refugiados.
O crear un hospital imperial. Aunque Keiki desecha todas mis ideas.
Dice que ese tipo de casas no están permitidas. Si los hago demoler, por los
menos nos desharíamos de los costos de mantenimiento. Pero al parecer eso es
inviable también.
Kei es muy pobre, y me parece que no debo estar viviendo en un lugar
como este. Pero Keiki me habla de la dignidad imperial y de todas esas cosas.
Tengo toneladas de ropa y joyería heredada de todos los gobernantes anteriores
a mí. Vender todo eso haría una adición importante al físico. Francamente,
cuando la gente se pone a pensar en la “dignidad del reino” y la “dignidad de
la corona”, realmente no entiendo de lo que están hablando.
El otro día, le agradecí a las empleadas de
la limpieza de mi habitación. Keiki me la puso difícil por eso. Dice que no me
respetarán si soy casual con ellas con cosas como esa, pero yo no estoy
convencida. Oh, sí, y no tomar notas. La mayoría de las cosas que pasan por
aquí yo nunca las he visto u oído hablar de ellas antes. No hay manera que
recuerda nada de eso si no puedo escribirlo. Por lo que estaba llevando un
cuaderno conmigo, ya sabes, para tomar notas. ¡Keiki me dio un sermón sobre eso
también! Dice que hace que los ministros se inquieten. Que debo estar por
encima de todo o lo que sea. Así que cada vez que descubro algo nuevo,
furtivamente me voy a algún lugar y anoto en secreto. Aunque tampoco es
exactamente el comportamiento de un genio.
Te digo, que Keiki me regaña desde la mañana hasta el anochecer. No
puedes creer que él pueda ser tan molesto, supuestamente está lleno de
humanidad y caridad y todo. Los únicos kirin que he conocido hasta ahora son Enki y Keiki, así que
realmente me lo pregunto algunas veces. El resultado final es que nos metemos
en estos grandes argumentos. Realmente debe asustar a los ministros.
Aunque al pensar en ello, cuando me tratan con guantes, tiendo a tener
exceso de confianza. Por lo que es a Keiki probablemente justo a quien
necesito. Con todos inclinándose ante mí donde quiera que voy, es fácil pensar
que tengo todo bajo control. Siendo él el encargado me impide hacerme la lista.
Considerándolo todo, creo que estoy manejando las cosas bien. Aunque sería
mucho mejor si él no estuviera tan tenso cada minuto del día.
Creo que me la llevo bien con todo el mundo además de Keiki. Pero eso
es probablemente porque soy tan despistada. A todo lo que dice el Rikkan, mi
reacción es: “bueno, ¿por qué no?”.
Una vez que averigüe más sobre lo que está sucediendo, probablemente
terminaremos teniendo más desacuerdos.
Las damas de corte que me ayudan son muy buenas en lo que hacen. Y son
divertidas con los chismes. Keiki me da su mirada amarga y dice que no me haga
tan cercana a los sirvientes. Pero no hay manera de que yo sea arbitraria con
las personas con las que paso cada mañana y tarde.
Una de mis damas de compañía se llama Gyokuyou. Ella es agradable. Me
agrada mucho. Solía estar en el Ministerio de Primavera. Hizo algo en la
educación. En nombre del departamento se me escapa totalmente ahora. Hombre, me
siento como que mi cerebro es un guisante a veces. De todos modos, creo que
ella trabajó para la gente que construye las escuelas. Hablamos sobre cómo son
las escuelas aquí comparadas con las de Wa. Debería transferirla de nuevo al
Ministerio de Primavera. Ella no perdió su posición porque hiciera algo mal.
Fue porque la anterior Emperatriz Yo exilió a todas las mujeres de Kei. Después
de salir de Kei, viajó por todo el lugar y tuvo la oportunidad de visitar las
escuelas dondequiera que iba. Ella tiene una actitud realmente positiva en la
vida.
Hablando de eso, conocí a una chica llamada Gyokuyou en Kou. Supongo
que es un nombre bastante popular. Pero como decía, la Gyokuyou que es mi dama
de compañía sabe todas estas grandes historias sobre los otros reinos. Al
escucharlas me dan ganas de viajar mucho. No solo alrededor de Kei, sino por
los otros reinos. Y no solo correr de una atracción turística a otra, sino
tomarme el tiempo para mirar y escuchar.
Lamentablemente, en estos días, ver cómo van las cosas en Kou es lo
mejor que puedo esperar.
Probablemente has escuchado eso también, pero parece que Kourin
finalmente murió. Escuché que ayer un nuevo Kouka[1] apareció en el Monte Hou. El Rey de Kou está en las puertas de la muerte. Las
cosas van a ir mal en Kou después de esto. Sé que debes estar preocupado,
Rakushun. Voy a hacer todo lo que pueda para ayudar. Aunque sabes tan bien como
yo que no es mucho.
En cualquier caso, de lo que he sido capaz de
ver hasta ahora de Kou, es que las cosas no se han vuelto terribles aún.
Seguí oyendo que las cosas se están poniendo cada vez peor en Kou, por
lo que convencí a Keiki para que me dejara ir a echar un vistazo. Realmente no
tenemos mucho tiempo, por lo que fue solo por dos días. Pero he estado muy
preocupada por eso. Por una u otra razón, sentía que no podía seguir con mi
vida hasta que le hubiera dado un vistazo. Y en el camino pude comprobar
algunas cosas en Kei.
Hasta donde puedo decir, las cosas no han cambiado mucho desde la
última vez. Las personas en la calle miraban como si tuvieran mucho en sus
mentes. Por otro lado, no parecían diferentes. Era tiempo de cosecha, y los
campos estaban muy bonitos. Las granjas que pasamos en Kei en el camino estaban
en condiciones más tristes. Entre más rápido se recupere Kei, mejor.
Visitamos a tu mamá. Ella está bien. Llegamos de improvisto, pero ella
nos dio una cálida bienvenida de todos modos. Su pan al vapor es tan delicioso
como siempre. Ella no parece tener idea de lo que me había sucedido, así que
supongo que no le dijiste. Debe ser casi imposible entregar cartas desde
Kankyuu. Sentí que era la primera vez en mucho tiempo que alguien la hubiera
visitado.
Así que el tema de yo convirtiéndome en Emperatriz nunca le llegó. Hablamos
de cuando viajé a En contigo y lo que estabas haciendo allí. La villa de tu
mamá no ha cambiado nada. No hay ningún desastre natural donde vive, o
cualquier youma apareciendo. Tenían un mejor
trigo para la cosecha de ese año que el pasado, por lo que subió su salario. Al
decirle que Kourin murió, ella solo sonrió y dijo que no estaba segura de que
tenía que ver eso con una anciana como ella.
Por supuesto, ella está más preocupada por ti -si estás comiendo bien,
si estás viviendo bien, cómo vas en la universidad-. En cualquier caso, es
bueno pasar el rato con alguien que no está haciéndote reverencias todo el
tiempo. Ella me agrada mucho. ¿Mencioné que su pan era muy bueno?
Le dimos un rápido vistazo alrededor del condado de Shin y visitamos
la aldea donde llegué primero arrastrada a tierra -eso fue hace tanto tiempo-.
Tengo que decir, al recordar el suceso me sorprendió. Fue una sensación extraña
y no necesariamente un mal presentimiento. Me trajo recuerdos, todo ese odio
que solía tener hacia mí misma. Pero estoy contenta de haber ido. Puedo vivir
con lo que he hecho de mí misma, y eso es alentador.
Después de nuestro tour por Kou y regresando a Kei, me dije que tenía
realmente que ponerme a trabajar. Es tiempo de cosecha y aun así muchas granjas
son un desastre total. Tengo que hacer algo al respecto.
Es fácil decirle a la gente que mantengan una actitud positiva y
pongan manos a la obra. Tengo un montón de cosas que aprender antes de ganarme
el derecho para decir cosas como esa. Para ser honesta, hay veces que me siento
totalmente fuera de lugar. Supongo que esta larga vida que tengo será útil para
algo. De lo contrario, el tiempo en el que me dé cuenta de cómo manejar este
lugar, sería una vieja abuela con un pie en la tumba.
Sería agradable si hubiera algún tipo de servicio de noticias para los
reinos de modo que pudiéramos obtener informes sobre cómo van las cosas. Lo
mejor que puedo hacer es la ceremonia imperial, la cual realizaré el próximo
día. Se supone que evita que los youma se salgan de control, pero no estoy segura de ver la
conexión.
Lo que pude ver en el viaje a y desde Kou no fue suficiente para tener
una buena comprensión de la situación. Y dentro del Palacio Imperial, no
escucho nada sobre cómo lo están haciendo las personas.
Me gustaría poder tomar un tranquilo paseo a través de una ciudad
normal. Ser la Emperatriz no te da mucha libertad. Aunque probablemente me
siento de esa manera porque el otro mandatario que conozco es el Rey de En.
Tengo que preguntarme cómo los otros reyes y emperatrices vigilan a sus
súbditos. Si no podemos caminar alrededor como gente normal, entonces
deberíamos al menos idear algún tipo de sistema de información para que podamos
mantenernos al día sobre lo que está sucediendo.
Bueno, de vuelta al yugo. Todavía no puedo recordar los nombres de los
departamentos del gobierno y sus carteras y los nombres y las caras de los
ministros importantes y secretarios a mi entera satisfacción. Al oírme decir
esto tengo que preguntarme si estoy preparada para este trabajo. Keiki me dice
que estas cosas son inevitables, que no tengo que apresurarme. De vez en cuando
incluso él me muestra un poco de simpatía, me da un poco de apoyo.
Solamente de vez en cuando.
¡Oh, sí! Finalmente vamos a llevar a cabo oficialmente la ceremonia de coronación. Se fijó para el próximo mes.
Recordar todas las reglas y protocolos es un dolor real. Espero que puedas
venir. Sé que estás estudiando, así que no quiero darte molestias. Keiki en cualquier caso ha hecho
arreglos. Si piensas que va a ser una pérdida de tiempo, no te sientas mal de
acabar con todo. No lo tomaré como algo personal.
Umm, con la coronación, habrá un cambio oficial de época. Debo escoger
el nombre de la era. He estado pensando en utilizar un carácter de tu nombre.
Si no te hubiera conocido, habría muerto en las montañas. Por supuesto, es un
nombre muy personal, pero te considero como un verdadero príncipe de Kei, por
lo que yo esperaba que estuvieras bien con eso. A Keiki no le molesta.
Acordamos que el nombre de la era fuera “Sekiraku[2]”.
Ah —dijo Youko como si imaginara la
expresión en su rostro—, todo lo que he estado haciendo es hablar sobre mí.
¿Cómo has estado, Rakushun?
De hecho, tuve una conferencia con Rokuta y discutimos sobre qué hacer
con los refugiados de Kei que se encuentran aún en En. Rokuta dice que
clasificaste en primer lugar en los exámenes de admisión. ¿O tal vez no te han
dado los resultados todavía? De cualquier manera, felicitaciones. Estoy muy
feliz por ti.
¿Cómo son las
universidades en En? Apuesto a que estás aprendiendo toneladas
de cosas increíbles. Rokuta estaba haciendo aspavientos sobre reclutarte como
funcionario civil allí.
Si En empieza haciéndote ofertas, nos gustaría hacértelas también.
Pero supongo que probablemente te gustaría volver a Kou. Pase lo que pase,
debemos mantener el ánimo arriba.
La próxima vez, intentaré decirte algunas noticias más destacadas.
Remendar y unir el reino es mucho más difícil de lo que imaginarías.
¿Qué pasó? ¡Oh! Keiki me acaba de decir que te diga “Hola”. Sin duda tiene un montón de trabajo para que yo haga.
Hombre, a veces tengo ganas de tirar la toalla con todas estas palabras raras.
Debemos encontrar algunas palabras que la gente normal pueda entender.
He hecho que Keiki cargue mis cuadernos. Camina a mi alrededor todo el
día, con un cuaderno colgando de una correa alrededor del cuello, tomando notas
para mí. Creo que se ve tan encantador cuando hace eso. ¡Uy, ahora me está
mirando mal! Es hora de tomar los libros.
Nos vemos.


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